Por más que sea una tradición maridar el postre con espumosos, la realidad es que un brut nature (sin azúcar) no es una buena opción para acompañar un plato dulce pues, este tipo de vinos, tienen una acidez alta y, a cada bocado de postre dulce, más ácido parece el vino. Sin embargo, hoy me salto esta norma no escrita de los maridajes para recomendaros unos vinos que casan perfecto con uno de mis dulces tradicionales preferidos: el roscón de reyes de brioche y crema pastelera.

El día 6 de enero os reuniréis con la familia y, una vez terminada la comida, compartiréis esta delicia. Felicitaréis a quien se lleve al rey y os reiréis del pobrecito o pobrecita que haya recibido el haba. Para redondear la sobremesa, os propongo que la acompañéis con un espumoso, pero no con cualquiera: debéis escoger los que han tenido muy largas crianzas. ¿Sabéis por qué?

Cuando hablamos de la crianza en los espumosos, nos referimos al tiempo que el vino ha estado en contacto con las levaduras muertas, aquellas que se han añadido a la botella una vez se ha llenado de vino base, conjuntamente con azúcar, para que arranque dentro de la botella tapada una segunda fermentación. Una vez que las levaduras han consumido su alimento, el azúcar, mueren y quedan en contacto con el vino durante un tiempo determinado: desde un mínimo de 9 meses en la DO Cava hasta el máximo de años que cada elaborador decidirá.

Laura Serrano, vins Maridatge Tortell de Reis / Foto: Carlos Baglietto
3 espumosos para maridar el roscón de Reyes. / Foto: Carlos Baglietto

Esperamos que los Reyes Magos os traigan muchas cosas y, si no os habéis portado muy bien, ¡os podéis autorregalar estas burbujas de lujo!

A partir de los dos años de crianza, aparece la autólisis de las levaduras: se empiezan a degradar e interaccionar con el vino, aportando aromas como pastelería, bollería, galleta, y también incrementando la cremosidad y untuosidad en la boca. Por eso, sus características son similares a las del roscón de reyes y, cuanto más envejecimiento, más intensos serán estos aromas y estos sabores tan específicos. Hoy os proponemos tres espumosos con largas crianzas y, además, en la selección encontraréis representación de cada una de las marcas que conviven ahora mismo en el Penedès.

Empezamos con un CAVA de Oriol Rossell, el mítico 1908 Brut Nature Gran Reserva, uno de los grandes clásicos de la marca y homenaje al año en el que se construyó su bodega modernista. Elaborado con xarel·lo del viñedo de Les Cerveres y macabeo del viñedo más viejo de Cal Cassanyes, plantado en 1959. Seguimos con un Corpinnat de Arantxa i Marc, el Memoria de Can Descregut, situado en Vilobí del Penedès. Memoria es xarel·lo y macabeo con una crianza mínima de 5 años, procedente de viñedos de agricultura ecológica y regenerativa. Y acabamos con el Corral Cremat de Albet i Noia, un Clàssic Penedès 100% xarel·lo, que ha envejecido con las lías durante ¡10 años! Es un vino, sin duda, para una gran ocasión, que pide tiempo, calma y platos con alma.

Esperamos que los Reyes Magos os traigan muchas cosas y, si no os habéis portado muy bien, ¡os podéis autorregalar estas burbujas de lujo!