En Catalunya hay tres grandes guías gastronómicas de referencia: la Michelin, la Repsol y la Macarfi. Y en Palamós hay un restaurante que aparece en las tres, y de manera destacada. El restaurante Dvisi es el único de Palamós que tiene un Sol Repsol. Un reconocimiento conseguido este año que convierte este local, entre otras razones, en una muy buena opción para disfrutar de una buena comida en el Baix Empordà.

Un pequeño oasis de verano

El restaurante Dvisi se ubica en el jardín del hotel Casa Vincke. Un espacio verde y tranquilo donde hay una piscina, un par de rincones para sentarse a la sombra y una terraza. Dvisi abre todo el año, pero el pequeño paseo hasta la entrada a través del jardín evoca una tarde tranquila de verano al fresco. Por dentro, el restaurante es acogedor, con una cocina abierta a la izquierda y un comedor alargado con separadores de madera orgánicos que dividen las mesas. Los colores cálidos y oscuros contrastan con el verde del césped y el azul de la piscina que se ve a través de la pared de cristal que da al jardín.

El nombre 'Dvisi' es la contracción de sus apellidos, "de Vi" y "Si", y a la vez es un juego de palabras con la expresión "de vicio", para referirse a un plato que es muy bueno

Cocina abierta del restaurante Dvisi. / Foto: Oriol Foix

Laura de Vicente y Jordi Simón son los artífices de un proyecto que empezó hace 12 años. Abrieron en un pequeño local del pueblo, y después de cuatro años de lucha por mantener el negocio, recibieron la propuesta para trasladarse al hotel Casa Vincke. El nombre 'Dvisi' es la contracción de sus apellidos, "de Vi" y "Si", y a la vez es un juego de palabras con la expresión "de vicio", para referirse a un plato que es muy bueno.

Menú con platos únicos

El menú degustación del restaurante Dvisi cuesta 60 €. Un precio bastante asequible si lo comparamos con el de otros restaurantes de este nivel. Incluye 4 aperitivos, 5 platos y 2 postres, bebida aparte. La cocina de Dvisi es bastante particular. Hacen alta cocina canónica, con platos creativos que incluyen productos de proximidad, pero también ingredientes gourmet de fuera. Su estilo tiene influencias asiáticas y latinoamericanas. Una cocina de autor, con sello propio, que ejecutan a la perfección.

Buñuelos de gamba del restaurante Dvisi. / Foto: Emma Porta

Lo que más llama la atención cuando te sientas a la mesa es la carta de pan. En todas partes hay carta de comida, y muy a menudo nos ofrecen carta de vinos. Pero encontrarse una pequeña lista con los diferentes panes del restaurante es bastante menos habitual.

Xuixo de fricandó del restaurante Dvisi. / Foto: Emma Porta

Se nota la profesionalidad en cada emplatado, cada explicación y cada detalle a la hora de cambiar unos cubiertos o servir más agua

El trabajo del equipo de cocina, con Jordi al frente, que trabaja a la vista de todos, y la atención del equipo de sala, comandado por Laura, funcionan como un reloj. Se nota la profesionalidad en cada emplatado, cada explicación y cada detalle a la hora de cambiar unos cubiertos o servir más agua. Los platos del menú son muy equilibrados. No hay ninguno que destaque por encima del resto porque todos mantienen un buen nivel durante la comida. Desde el extraordinario buñuelo de gamba de los aperitivos hasta el xuixo de fricandó, terminando con un postre excelente elaborado con diferentes chocolates. Destaca también el entrante de vermut, en el cual se diseccionan en pequeños bocados algunos de los distintos sabores que encontramos en este aperitivo: oliva, mejillones y sobrasada. También el bacalao salvaje pescado de forma sostenible en Islandia; un plato en el cual el producto se trabaja al punto justo para que brille su calidad.

Bacalao salvaje de Islandia con salsa de galera del restaurante Dvisi. / Foto: Emma Porta

Atención personalizada

Entre la elaboración en cocina y el servicio de los camareros hay un eslabón muy importante que redondea todavía más la comida: el trabajo del sumiller. Joan Costa es el encargado de los vinos del restaurante y la suya es una tarea importante. En vez de ofrecer un maridaje cerrado, Costa se encarga de asesorar a los clientes y recomendarles un vino u otro en función de los gustos, el ritmo y la curiosidad de cada uno. Una atención personalizada que transpira profesionalidad y buen saber hacer. En nuestro caso, Costa nos sirve un espumoso ancestral del Empordà para abrir boca. Durante la comida, acompañamos los platos con dos vinos blancos más. Por un lado, una copa de Nus del Terrer (DO Tarragona), un vino divertido y floral; por el otro, una copa de Clos Jóncols, un vino con más cuerpo elaborado con uvas del parque natural del Cap de Creus. 

Texturas de chocolate blanco del restaurante Dvisi. / Foto: Emma Porta

Dvisi es un restaurante que sabe hacer las cosas bien. Un lugar donde disfrutar de alta cocina de libro sin tener que gastarse una fortuna. Con un equipo a la altura del proyecto, Dvisi es sin duda una muy buena opción para disfrutar de la gastronomía de Palamós.