Pasear por las calles de la parte sur del barrio Gòtic de Barcelona, por debajo de la plaza de Sant Jaume y alrededor de la muralla que rodeaba la ciudad romana, se ha convertido en una cita ineludible para los amantes del arte. No en vano, en los últimos años ha florecido en el barrio más antiguo de Barcelona una escena de galerías de arte en calles como Ciutat y Regomir o las bajadas Caçador y Viladecols. En total, desde la calle Josep Anselm Clavé hasta la de la Llibreteria se cuentan al menos quince galerías de arte, la mayoría de inauguración reciente, que de repente han conformado una escena de talleres de pintura y escultura que han hecho del arte contemporáneo una de las marcas de esta parte de Barcelona totalmente céntrica, pero a la vez distanciada del norte del Gòtic y sus grandes ejes comerciales y turísticos.

La existencia de tantas galerías en un espacio reducido es quizás un misterio o un milagro, o simplemente una actualización de los antiguos gremios centralizados en calles que en Ciutat Vella han conservado su nombre, pero el hecho es que los artistas y galeristas se han dado cuenta de que era necesario reivindicar esta situación, y lo han hecho constituyendo la Associació Barcino Art (ABA), una entidad que agrupa, de momento, quince galerías y talleres de artistas y que se ha fijado cuatro objetivos básicos, “presentar un nuevo eje cultural en el Gòtic”; “ofrecer variedad de arte al visitante”; “dinamizar social y culturalmente el barrio” y “reforzar la marca Barcelona en el exterior”.

Estos principios fueron expuestos en la presentación del ABA este miércoles en el Hotel Hesperia Barri Gòtic, en la calle Ample, por uno de sus impulsores y actual presidente, el pintor Alejandro Miras, que recordó que el nacimiento de la entidad, ahora ya hace un año y medio, surgió “de la feliz coincidencia de llegar aquí, abrir puertas y ver que ya había otras galerías en un barrio que es una maravilla”. Tanto es así que el Alejandro Miras Atelier, en la calle Ciutat, 14, está al lado de la Jaume Tenes Art Gallery, del pintor y también impulsor de la entidad Jaume Tenes, situada en la calle Regomir, 4, teniendo en cuenta que Ciutat y Regomir son dos nombres para una misma calle.

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Foto de familia de la presentación de la Asociación Barcino Art / J.P.

Es por eso que, con la complicidad de Barcelona Oberta, entidad que aglutina los ejes comerciales de la ciudad y con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona -institución representada en el acto del miércoles por el gerente de Ciutat Vella, Fèlix Ortega-, se ha podido dar forma a la asociación Barcino Art como “manera de vertebrar esta singularidad”, según expresión del pintor Jaume Tenes. Por eso, apuntó Miras, “proponemos tener una voz propia para reivindicar nuestra presencia y apuesta por el barrio Gòtic”, además de tener un vehículo para lograr “un diálogo más fluido y claro con la administración, como agentes que dinamizan y crean un tejido comercial mejor”. El Gòtic sur ha eclosionado como el barrio de las galerías de arte de Barcelona.