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No es fácil encontrar un lugar en Barcelona que combine buena gastronomía, una terraza agradable, música en directo y la sensación de estar de vacaciones sin salir de la ciudad. Pero esto es precisamente lo que ofrece Fuego, el concepto efímero que acaba de abrir sus puertas en el Hyatt Regency Barcelona Tower y que solo estará disponible durante los meses de verano.

Desde el pasado 15 de junio y hasta septiembre, la terraza con piscina del Axis Lounge & Terrace se transforma completamente para acoger esta propuesta gastronómica inspirada en el yakiniku japonés, un estilo culinario que convierte a los comensales en protagonistas de la experiencia. Cada mesa dispone de una pequeña brasa donde los mismos clientes pueden cocinar diferentes piezas de carne, pescado y verduras a su gusto.

La fórmula funciona especialmente bien en un entorno que parece pensado para escapar, aunque sea solo durante unas horas, del ritmo frenético de la ciudad. A pesar de las elevadas temperaturas de estos días, la proximidad de la piscina y el espacio abierto crean una atmósfera fresca y agradable que invita a alargar la velada.

A.S.S.
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Antes de llegar a la parrilla, sin embargo, la carta ofrece varios entrantes que merecen atención. Las croquetas de jamón ibérico de bellota son una apuesta segura: cremosas, sabrosas y rematadas con una lámina de jamón en la parte superior. También resultan muy interesantes las gildas con salmón ahumado, aceituna gordal, pepinillo, anchoa y gelatina de vermut y naranja. Ahora bien, si hay un plato que destaca claramente sobre el resto es el "tiradito" de corvina con mango, piparra, tobiko y cebolla encurtida. Fresco, equilibrado y lleno de contrastes, es probablemente una de las propuestas más acertadas de toda la carta y una excelente manera de empezar la cena. De hecho, hay que saborearlo prestando atención porque es una buena explosión y combinación de texturas.

La brasa japonesa

La gran protagonista llega después con la brasa yakiniku. La pata de pulpo es una de las opciones disponibles, pero la sorpresa llegó con el solomillo de ternera, que acabamos pidiendo para completar la experiencia. La calidad de la carne es notable y el hecho de poder cocinarla en el punto exacto convierte la cena en una experiencia más participativa y divertida. Las verduras que la acompañan también pasan por la parrilla y completan un conjunto equilibrado. Los postres mantienen el buen nivel general de la propuesta y el maridaje con un Vol d'Ànima de Costers del Segre encaja perfectamente con la filosofía de la carta.

A.S.S.

Una mención especial merece el ambiente. Durante la noche, la cantante Carla Habermeyer acompaña el servicio con música en directo, aportando un toque elegante y cercano al mismo tiempo. Su actuación contribuye a crear una atmósfera relajada y animada, con momentos tan espontáneos como alguna interpretación de los Backstreet Boys a petición de los asistentes. Fuego no es solo un restaurante. Es una experiencia de verano pensada para disfrutar sin prisas, entre brasas, música y piscina. Y precisamente porque es efímera, probablemente es una de las propuestas gastronómicas más tentadoras de este verano en Barcelona.