Lamine Yamal empezará la pretemporada pendiente de algo más que de su propio regreso a la disciplina Barça. El extremo sabe que Héctor Fort no atraviesa un momento sencillo. El lateral hará la pretemporada con Hansi Flick, pero dentro del club la sensación es clara: parece muy difícil que tenga un sitio real en la plantilla de la próxima temporada.
Fort quiere convencer al técnico alemán y ha aparcado otras propuestas para intentarlo, pero el escenario no juega a su favor. Hansi Flick valora su ambición, aunque cree que todavía debe mejorar en defensa y que compartir banda con Lamine exige un nivel de seguridad altísimo. Sin embargo, esa duda pesa más que el sentimiento de cantera.
Lamine ve tocado a Héctor Fort
La relación entre Lamine y Fort es muy cercana. Son dos jugadores formados en el Barça, de una generación que ha dad muchos pasos de la mano y que entiende lo que significa llegar al primer equipo desde La Masia. Por eso Lamine percibe rápido cuando algo no va bien.

Fort sabe que esta pretemporada puede ser su última oportunidad para cambiar la opinión de Flick. Tendrá minutos, entrenará con el grupo y podrá mostrarse, pero también sabe que la competencia en los laterales y las necesidades del entrenador reducen mucho su margen. No basta con estar. Tiene que convencer.
Flick no decide por amistades
Ahí está la parte que preocupa a Lamine. Fort no está triste por falta de ganas, sino porque empieza a entender que quizá no dependa solo de él. Flick busca laterales fiables, con recorrido, intensidad y capacidad para no desordenar al equipo cuando Lamine queda liberado en ataque. Esa exigencia complica el futuro del canterano. Si el técnico cree que Fort no puede sostener esa banda en partidos grandes, el club escuchará salidas. Una nueva cesión podría ser una solución para que juegue, crezca y no quede parado en el banquillo.
Lamine no puede cambiar la decisión, pero sí acompaña a su amigo en un momento delicado. Fort quiere quedarse, quiere convencer y quiere sentirse parte del Barça. Sin embargo, la planificación apunta en otra dirección. Flick no cuenta con él como pieza fija, y eso ha dejado al lateral tocado antes incluso de empezar realmente la temporada. Para Lamine, verlo así es una señal también dolorosa de cómo funciona la élite azulgrana actual.