El nuevo bar de tapas que acaba de abrir en el Eixample y del que saldrás rodando

Hace unos días hablábamos de los últimos cierres que ha vivido Barcelona. Hoy, afortunadamente, hablamos de una nueva apertura. Un bar con identidad propia y raciones abundantes que llega al Eixample con ganas de hacer disfrutar a la clientela. Regentado por Jordi Millán y Sara Martín, una pareja de restauradores con experiencia entusiasmados con el nuevo proyecto, el Bar Gros aterriza en el centro de Barcelona con una oferta variada y bien ejecutada.

Nuevo bar en Barcelona

El Bar Gros se ubica en el lado Llobregat-mar del chaflán entre las calles Provença y Muntaner. Con una fachada verde y unos cristales a través de los cuales se ve el comedor, el ambiente siempre animado del local invita a entrar. Lo que más llama la atención, sin embargo, es la frase rotulada en la puerta: ''El tamaño importa''. Una frase provocadora en toda regla, por el contenido y por el continente. Dentro, la sala bulle de actividad. Mesas llenas con público de todo tipo llenan un comedor en el que trabaja un grupo de camareros que lleva platos y tapas arriba y abajo. Al fondo, una barra al más puro estilo de bar de toda la vida permite acomodar a unos cuantos comensales más. Y es precisamente en esta barra donde nos sentamos a comer.

Comedor del Bar Gros. / Foto: Cedida
Comedor del Bar Gros. / Foto: Cedida

Antes de pedir, Jordi nos cuenta un poco la oferta del bar y nos explica que las raciones son bastante abundantes. Nos recomienda no pedir muchos platos para poder disfrutarlo todo y nos disponemos a echar un vistazo a la carta, que también es una hoja gigante. Empezamos la comida con un par de gildas, un entrante que deja bien clara la filosofía del restaurante: que nadie salga con hambre. Son dos gildas muy grandes, igual que las croquetas, de gamba al ajillo, crujientes por fuera y cremosas por dentro.

Gildas del Bar Gros. / Foto: Emma Porta
Gildas del Bar Gros. / Foto: Emma Porta

El mérito no solo está en hacerlo bien, sino en darse cuenta de los errores y rectificar a tiempo cuando las cosas no salen a la primera

Uno de los clásicos de bar en Barcelona es el bikini, un plato que aquí no falla. Con una presentación sencilla y apetitosa, llega dorado y crujiente. Una elección que mantiene la línea de abundancia del resto de platos, con cuatro mitades muy generosas para ser una sola ración. Cerramos la comida con unos dados de ternera a la pimienta, un plato caliente y reconfortante que elaboran con carne de primera calidad.

Bikini del Bar Gros. / Foto: Emma Porta
Bikini del Bar Gros. / Foto: Emma Porta

Pero el mérito no solo está en hacerlo bien, sino en darse cuenta de los errores y rectificar a tiempo cuando las cosas no salen a la primera. Y es lo que pasa justamente con los dados de ternera. Como estamos en la barra, es uno de los cocineros quien nos sirve la ración directamente. Un plato que, tan pronto como empiezo a cortar, me doy cuenta de que no está bien cocido porque la carne ha quedado dura. Son cosas que pueden pasar.

Daus de vedella al pebre del Bar Gros. / Foto: Emma Porta
Dados de ternera a la pimienta del Bar Gros. / Foto: Emma Porta

Afortunadamente, el cocinero, ávido y rápido, nos pregunta si está duro. Y cuando le decimos que sí, nos avisa que enseguida prepara otra ración. Nos da a probar un trozo antes de hacerla toda y nos explica que, a pesar de que el producto es bueno, a veces puede quedar duro. Un error subsanado al instante que denota profesionalidad por parte del equipo. Y efectivamente, cuando llega la segunda ración (al cabo de pocos minutos), la carne, ahora sí, es tierna y muy gustosa. Como no tenemos hueco para el postre ya, pedimos un café y nos vamos del Bar Gros con la barriga bien llena. El bar ofrece lo que promete y es una muy buena opción para cualquier día de la semana, tanto al mediodía como por la noche.