Cierra un restaurante histórico del Port Vell de Barcelona: "No podemos asumir el alquiler"

Este no es el primero —y seguramente no será el último— restaurante que cierra este año en Barcelona. Pero el del Merendero de la Mari es un cierre destacado porque se trata de un restaurante mítico con más de 30 años de historia en la ciudad. Un establecimiento familiar de referencia en el Port Vell que se ha visto obligado a cerrar por el aumento del precio del alquiler, entre otras razones. Los arroces y el pescado eran algunas de las especialidades de una casa que pone punto final a una larga trayectoria de restauración.

Cierra el Merendero de la Mari

El Merendero de la Mari ha anunciado esta semana que cierra después de más de 30 años de historia. Rosa Maria Ribera, propietaria del negocio, explica que "el cierre lo ha provocado un cúmulo de cosas, pero el aumento del precio del alquiler nos ha acabado de hundir. Desde la pandemia estamos en caída libre; la gente de Barcelona ya no baja al puerto, el público ha cambiado". Ribera afirma que el restaurante ya está cerrado y que, a diferencia de otros casos, no tienen una fecha de último servicio; la persiana ya está bajada. Explica también que los trabajadores han cobrado en todo momento y que priorizaron pagar los salarios al alquiler. Una decisión que les costó una denuncia por parte de la propiedad del local en el segundo mes de impago; una propiedad que ya no ha querido negociar una solución para evitar el cierre.

Esta misma semana también ha bajado la persiana el restaurante Lomo Alto/Lomo Bajo. Hace unos meses lo hizo el restaurante BaLó, y las últimas semanas también lo anunció el Slow&Low, por citar solo algunos ejemplos

El Merendero de la Mari portada Foto Cedida
Terraza del Merendero de la Mari. / Foto: Cedida

Goteo de cierres

Como decíamos al principio, este no es el único cierre de los últimos meses. Esta misma semana también ha bajado la persiana el restaurante Lomo Alto/Lomo Bajo. Hace unos meses lo hizo el restaurante BaLó, y las últimas semanas también lo anunció el Slow&Low, por citar solo algunos ejemplos. Siempre ha habido aperturas y cierres de restaurantes, pero los últimos meses vemos cómo plazas aparentemente consolidadas, como el Slow o el Merendero, también tienen que cerrar por diversas circunstancias.

El Merendero de la Mari era un clásico del Port Vell de Barcelona. El primer restaurante que montó la familia se llamaba L'Esport, un espacio dedicado a satisfacer el voraz apetito de los bañistas de la Barceloneta. Con la guerra, la familia tuvo que emigrar, pero en los años cuarenta, pudieron volver para reabrir el local como Can Costa, un espacio emblemático por donde desfilaron grandes figuras como John Wayne y Burt Lancaster. Al cabo de unos años, la Mari, tercera generación de esta saga de restauradores, abrió Cal Pinxo con su marido. Y en 1988, en la playa de Sant Miquel, abrieron, finalmente, El Merendero de la Mari. Con la llegada de las Olimpiadas, el local se tuvo que trasladar al Palau de Mar, ubicación que ha mantenido hasta la actualidad.