La fonda de Cambrils de Muntanya, cocina tradicional en un rincón perdido del Solsonès

Hoy por fin me acerco a Cambrils dels Pirineus, municipio de Odèn situado en la parte norte de la comarca del Solsonès, concretamente a la Fonda Ca l’Agustí, cansado de oír hablar maravillas por parte de algunos de los ojeadores de confianza que tenemos en La Gourmeteria, sobre todo por sus desayunos de tenedor, pero también por su menú de mediodía.

Así, hoy que hace un día bonito apetece salir y aprovecharlo al máximo, por eso subo al coche en Sorribes de la Vansa y enfilo la carretera de Port del Compte hasta Coll de Jou, donde cojo el desvío a la derecha en dirección a Cambrils de Muntanya. Durante el trayecto encuentro un paisaje prepirenaico abrumador, agreste y de media montaña mientras cruzo bosques y arroyos y observo masías dispersas por todas partes. Después de una hora y pico haciendo camino y abriendo el apetito, ¿por qué no decirlo?, llego a la fonda de Ca l’Agustí, que ciertamente se encuentra donde Cristo perdió el gorro.

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Fonda Ca l'Agustí / Foto: Víctor Antich

La cosa pinta bien, ya que justamente delante de la fonda veo el invernadero de donde se abastecen diariamente, ahora lleno de calabacines, lechugas, escarolas, tomates de todas las variedades imaginables, berenjenas, pimientos de todos los colores, cebollas, zanahorias y otras verduras de temporada bien lustrosas y bonitas.

Aléjate del postureo de ciudad: en Odèn se va a comer alubias negras y canelones de verdad y a desconectar del mundo a mil metros de altitud

Nos sentamos en la terraza rodeada por las montañas características del Solsonès y el Prepirineo y, a la vez, acompañados de una gran sensación de paz y desconexión. Nos atiende Íria, una chica muy espabilada y atenta que nos explica que es la heredera del negocio, ya que su hermana no quiere hacerse cargo. Es ella quien nos trae la carta y el menú para que podamos elegir y nos explica muy detalladamente los platos que hoy tienen fuera de carta.

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Comedor de Ca l'Agustí / Foto: Víctor Antich

Nacidos en Cambrils, Íria me cuenta que su padre Xavier y su abuela se ocupan de la cocina y su madre Roser está en la sala velando para que todo funcione correctamente. La lección la tiene bien aprendida y continúa: su bisabuelo y su abuelo construyeron la fonda hace muchos años, pero el restaurante lo abrieron el abuelo Agustí y la yaya Núria.

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Canelones. Fonda Ca l'Agustí / Foto: Víctor Antich

Vayamos, pues, a lo que nos interesa: hemos venido a probar el menú y eso mismo es lo que haremos, empezando con unas rebanadas de pan redondo de kilo hecho en el pueblo de al lado con unos chorros de aceite para apaciguar el hambre.

Llegan los canelones de toda la vida hechos en casa, con pasta de canelón rellena de carne asada de ternera, cerdo y pollo con el relleno bien meloso, una buena bechamel por encima y gratinados al horno hasta dejarlos bien doraditos. También las alubias negras con tocino con su sabor característico, que, como ya expliqué en la reseña de Cal Miliu, en el Bages, son autóctonas de la zona y las cultivan a más de mil metros de altitud.

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Alubias negras. Fonda Ca l'Agustí / Foto: Víctor Antich

El rabo de toro es glorioso, se deshace en la boca y la carne se separa del hueso fácilmente como resultado de estar horas cociéndose a fuego lento en la cazuela; no me extraña en absoluto que mis amigos insistieran en que visitara esta fonda. Cabe decir, como os podéis imaginar, que en la época de caza hacen un buen civet de jabalí, y ahora que justo empieza el otoño desfilarán los níscalos, camagrocs, ceps y moixernons, según el día.

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Rabo de toro. Fonda Ca l'Agustí / Foto: Víctor Antich

Si no te apetece pedir platos cocinados, no te preocupes, porque tienen una buena variedad de carnes hechas a la brasa, como las codornices con ajo y perejil, que nos sirven acompañadas de patatas fritas.

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Codornices a la brasa. Fonda Ca l'Agustí / Foto: Víctor Antich

De postre vamos a los clásicos, como el flan con nata del Cadí y la crema catalana, una buena manera de cerrar la comida. Un consejo: si os pasáis por la zona no dudéis en visitar la fonda restaurante de Ca l'Agustí, comeréis muy bien y os acogerán como en casa.