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Cocinar es reconfortante y divertido. Ponerse el delantal no tiene que dar pereza; nos tiene que dar ganas de disfrutar de platos, productos y momentos magníficos. Es cierto que a veces cuesta, pero cocinar en casa es la mejor manera de cuidarse y pasárselo bien. Por eso hoy os traigo un truco magnífico que os quitará la pereza y os hará quedar de primera sin tener que sudar mucho. Hoy aprenderemos cómo aprovechar las sobras de patata para hacer unas albóndigas, un truco indispensable para anotar en tu libreta de recetas. ¡Enfúndate el delantal, dale play al vídeo y triunfa con este plato!

Cómo aprovechar las sobras de patata

La cocina de aprovechamiento es una de las claves para luchar contra el desperdicio alimentario. También es una manera de ahorrar y de afilar el ingenio para elaborar nuevas recetas con productos que, de otra manera, acabarían en la basura. La cocina catalana, de por sí, ya es de aprovechamiento. Una cocina con una fuerte tradición campesina y con platos nacidos en épocas de penurias que obligaba a las familias a inventarse la mejor manera de sacar provecho a todos los productos. Ahora, en verano, uno de los platos que más se prepara en los hogares catalanes es la ensalada. Las hay de todo tipo, desde la clásica ensalada fresca con lechuga, tomate y cebolla hasta la ensaladilla rusa, la ensalada de pasta o la de patata. Hoy nos centramos en aprovechar el ingrediente principal de esta última: la patata. Prepararemos unas pequeñas albóndigas (o también puedes llamarlas croquetas, según cómo se mire) con las sobras de una ensalada de patata. Solo habrá que añadir un par de ingredientes, que permitirán dar forma y poder freír las albóndigas, pero todo el sabor nos lo aportará la ensalada que ya tenemos hecha. No hace falta que lo hagas con una ensalada; puedes aprovechar las patatas de un asado o de una barbacoa, por ejemplo. En este caso, quizás tengas que añadir algún saborizante más, pero la base del truco, que incluye huevo y queso, es la misma. Una manera muy sencilla de ahorrar, pero sobre todo de preparar un platillo riquísimo de la manera más sencilla.

Prepararemos unas pequeñas albóndigas (o también puedes llamarlas croquetas, según cómo se mire) con las sobras de una ensalada de patata. Solo habrá que añadir un par de ingredientes, que permitirán dar forma y poder freír las albóndigas, pero todo el sabor nos lo aportará la ensalada que ya tenemos hecha

Ingredientes:

  • Resto de ensalada de patata (unos 450 g)
  • 2 huevos
  • 50 g de queso rallado (aprox.)
  • Pan rallado o sémola de trigo hasta que quede manipulable
Albóndigas de aprovechamiento de patata y queso. / Foto: Clara Fogons

Elaboración:

Aplastamos con un tenedor la ensalada y la mezclamos con el resto de ingredientes. Cuando quede manipulable con las manos, hacemos bolitas y las freímos en aceite hirviendo hasta que estén doradas.