El mes de noviembre siempre es intenso en el sector gastronómico. La actualización de la lista de The 50 Best Restaurants, la gala de la Guía Michelin (que este año se ha pospuesto a diciembre por las elecciones del 29N), pero en Catalunya, sobre todo, es mes de Gastronomic Forum Barcelona (GFB). Cerramos una nueva edición de la feria gastronómica de referencia en Catalunya con buenas sensaciones. El foro mantiene la línea de crecimiento de las últimas ediciones, tanto en volumen de participantes como en ponentes, premios y actividades, sin cambiar la filosofía de las últimas ediciones: radiografiar el estado del sector para impulsarlo y crear nuevas oportunidades.
Nuevo espacio sin perder el norte
El cambio más importante de la feria de este año ha sido la nueva ubicación. Hemos pasado del recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona al de Gran Via, un salto cuantitativo que ha permitido acoger a 450 expositores y más de 20.000 profesionales durante tres jornadas de bullicio en el pabellón 1. La nueva ubicación tiene toda la lógica del mundo: el GFB es ya una feria de primera división. No tiene el volumen faraónico de otros encuentros como Alimentaria o el Mobile World Congress, pero justamente por eso es una feria más cercana y eficiente. En tres días en el foro lo puedes ver todo. Cada uno va a lo que le conviene, claro, pero a pesar de que la feria es cada vez más grande, no está sobredimensionada.

El espacio de estos pequeños productores no sería posible sin marcas que aglutinen bajo un mismo paraguas a pequeños empresarios y trabajadores de toda Catalunya
La apuesta de la organización por el talento catalán queda patente en los espacios de productores alrededor de El Rebost de Catalunya, uno de los diferentes rincones en los que se han llevado a cabo multitud de charlas, showcookings y actividades. Elaboradores de todo el país han tenido su espacio para dar a conocer sus productos; alimentos de primerísima calidad que son garantía de éxito gastronómico y que tienen beneficios para la salud (en relación con otros productos del mismo tipo de dudosa procedencia), para los territorios en los que se producen y para el tejido social del conjunto de los catalanes.

El espacio de estos pequeños productores no sería posible sin marcas que aglutinen bajo un mismo paraguas a pequeños empresarios y trabajadores de toda Catalunya. Es el caso de Gust de Lleida, El Plaer de l’Origen o Girona Excel·lent, tres apuestas de las diputaciones de Lleida, Tarragona y Girona respectivamente que permiten disfrutar de lo bueno y mejor que se produce en Catalunya con la garantía de origen y calidad de aquello que compramos. En el caso de Tarragona, por ejemplo, la marca El Plaer de l'Origen es una manera de divulgar y dar a conocer las 14 DO e IGP que aglutina el territorio. De hecho, Tarragona es la provincia que más tiene de Catalunya, y es la segunda del Estado. Se trata de distinciones de calidad de todo tipo de alimentos (fruta, verdura, carne, vino, frutos secos...) que certifican la trazabilidad y el origen 100% catalán de los productos.
En la feria conviven charlas de grandes nombres como Paco Pérez, Oriol Castro o Jordi Cruz, con galardones que premian figuras menos conocidas, pero igualmente talentosas, como Eva Serra, Marta Rombouts o Miquel Pardo

Parrilla de lujo
Una de las cosas bonitas que tiene el GFB, y que este año hemos podido volver a vivir, es la confluencia de las primeras espadas de la gastronomía mundial con las jóvenes promesas de la cocina catalana. En la feria conviven charlas de grandes nombres como Paco Pérez, Oriol Castro o Jordi Cruz, con galardones que premian figuras menos conocidas, pero igualmente talentosas, como Eva Serra, Marta Rombouts o Miquel Pardo. Pero más allá del programa oficial de la organización, las diferentes empresas que participan del foro también traen figuras mediáticas para divulgar sobre todo aquello con lo que trabajan. Marc Ribas, Albert Raurich o incluso personajes que no están directamente vinculados al mundo de la cocina, como Quim Masferrer. Él fue el encargado de presentar otro de los ya clásicos del foro: el concurso de tiraje de cerveza de Estrella Damm.
Cuando hablamos de talento catalán, no nos referimos solo al altísimo nivel de los cocineros, sino también a las iniciativas que ponen en valor nuestros productos, las empresas que apuestan por la innovación en Catalunya o el mérito de organizar una feria como esta

Hemos conocido el mejor panettone del Estado, el cocinero del año, el reconocimiento especial a la sala o la presentación de la marca El Plaer de l'Origen. Así que cuando hablamos de talento catalán, no nos referimos solo al altísimo nivel de los cocineros consolidados y de las jóvenes promesas destinadas a triunfar. También se deben tener en cuenta las iniciativas que ponen en valor nuestros productos; las empresas que apuestan por la innovación en Catalunya; o el mérito de la organización a la hora de hacer posible una feria anual como esta, con una tendencia de crecimiento que parece no tener techo.