La actriz Ester Expósito ha sorprendido al desvelar uno de sus hábitos más personales cuando viaja a México, ya que su desayuno favorito no tiene nada de convencional dentro de la dieta europea. Tal y como cuenta en una entrevista a Vogue, lejos de decantarse por opciones ligeras, apuesta por un plato tradicional lleno de sabor y carácter mexicano. Y es que, siempre que puede, comienza el día con unos chilaquiles divorciados, una receta muy arraigada en la gastronomía mexicana que combina ingredientes sencillos con una intensidad única.

La realidad es que su elección no es casual. México se ha convertido en uno de sus destinos habituales siempre que viaja, y su conexión con la cultura local también se refleja en su alimentación. En este caso, ha optado por una versión muy concreta de este plato, que destaca por su equilibrio de sabores y su presentación espectacular al llegar a mesa.

Unos chilaquiles divorciados son la mejor forma de arrancar con fuerza el día

Un desayuno lleno de identidad propia

Y es que los protagonistas de este desayuno son los chilaquiles, en su versión conocida como divorciados. Esta variante combina dos tipos de salsa, como lo son la roja y verde, cada una con su propio perfil de sabor, lo que permite disfrutar de una experiencia más completa en un solo plato. De este modo, los chilaquiles se elaboran a partir de totopos (a los que conocemos erróneamete como nachos) que se bañan en ambas salsas y se acompañan de ingredientes como queso, crema, cilantro y huevo u otra proteína. El resultado es un desayuno contundente, con una mezcla de texturas y matices que lo convierten en una opción muy diferente a las habituales en Europa.

Además, esta combinación no solo aporta sabor, sino también energía para afrontar el día. Es un plato que, en México, forma parte de la rutina diaria de muchas personas y que se ha convertido en un símbolo de su cocina tradicional.

El toque refrescante que completa el plato

La realidad es que Ester Expósito no se queda solo en la comida. Para acompañar este desayuno, elige una bebida igualmente representativa de México como lo es el agua de jamaica. Esta infusión, elaborada a partir de flores de hibisco, es conocida por su sabor ligeramente ácido y refrescante.

Así pues, la combinación entre los chilaquiles y el agua de jamaica crea un equilibrio perfecto. Mientras el plato aporta intensidad y contundencia, la bebida refresca el paladar y aligera la experiencia. Este contraste es clave en muchas tradiciones culinarias mexicanas. En definitiva, el desayuno favorito de Ester Expósito demuestra cómo la gastronomía puede ser una forma de conexión cultural. Lejos de modas pasajeras, su elección apuesta por lo auténtico, lo tradicional y lo sabroso. Un ejemplo más de cómo incluso los hábitos más cotidianos pueden reflejar la influencia de un lugar y su cultura.