Hay platos que no necesitan artificios para brillar y este es uno de ellos. En uno de sus vídeos más comentados, el creador gastronómico @rafuel55 vuelve a demostrar que la cocina bien hecha, con producto de calidad y una elaboración lógica, sigue siendo imbatible. Su propuesta es una presa ibérica melosa con champiñones, una receta directa, elegante y profundamente sabrosa, pensada para disfrutar sin prisas y con mucho pan en la mesa. La clave está en tratar la carne con respeto, entender los tiempos y construir una salsa sencilla pero llena de matices.

La receta de presa ibérica que conquista con su salsa

Todo empieza con una buena pieza de presa ibérica, entera y sin prisas. Sacarla de la nevera con antelación y dejarla reposar sobre unas ramas de romero no es un gesto al azar: permite que la carne se atempere, pierda ese olor metálico inicial y empiece a respirar de forma natural. Ese primer paso ya marca la diferencia en el resultado final. Tras unas horas, llega el momento de salpimentar y marcar la presa en una sartén muy caliente, buscando un dorado intenso por todos los lados que selle los jugos y aporte carácter.

Las setas son clave para la salsa / Foto: Unsplash

El horno entra en escena para terminar el punto. Con una temperatura alta y un tiempo ajustado, la carne se cocina de manera uniforme sin perder jugosidad. Pero aquí aparece uno de los trucos más importantes: dejarla reposar antes de cortarla. Ese descanso es el que convierte una buena carne en una carne realmente melosa, tierna y llena de sabor en cada bocado.

Mientras la presa se relaja, la salsa empieza a tomar forma. Los champiñones mini se saltean con aceite de oliva virgen extra hasta quedar bien dorados, concentrando su sabor. El ajo picado aporta aroma sin dominar, y el vino blanco se encarga de desglasar la sartén, recogiendo todos los sabores adheridos. Tras evaporar el alcohol, el caldo de carne añade profundidad y convierte la base en una salsa seria, de las que se recuerdan. Un pequeño toque de maicena permite ligar el conjunto sin enmascarar nada, logrando una textura perfecta para napar la carne.

La clave está en tratar la carne con respeto, entender los tiempos y construir una salsa sencilla pero llena de matices

Cuando la presa se corta en filetes finos y se cubre con esa salsa brillante, el plato se transforma. Aparece una combinación irresistible de carne premium jugosa, champiñones sabrosos y una salsa equilibrada que invita a mojar pan sin ningún tipo de pudor. Es una receta que funciona tanto para una comida especial como para un fin de semana en casa, porque demuestra que la buena cocina no siempre es complicada, solo necesita sentido común y buen producto.

 

 

El resultado final es exactamente lo que promete: un plato de los que se disfrutan de verdad, que reconcilia con la cocina tradicional bien entendida y confirma por qué las recetas de Rafa conectan tanto con el público. Porque cuando hay sabor, respeto por el producto y una salsa memorable, el éxito está garantizado.