Cuando un futbolista de élite habla de comida, no lo hace solo por placer, sino también por equilibrio y rendimiento. Marcus Rashford, que en el pasado reconocía que su plato favorito poco tenía que ver con la alimentación ideal para un deportista profesional, ha encontrado en España una alternativa que encaja mucho mejor con su estilo de vida actual. Lejos de opciones menos saludables, el delantero británico ha descubierto en Catalunya un clásico que combina tradición, sabor y un perfil nutricional más acorde con su rutina deportiva. Desde que vive en Castelldefels, su percepción de la gastronomía ha cambiado, especialmente gracias a un plato que ha terminado convirtiéndose en su elección preferida dentro del recetario español.
La paella, el clásico español que conquistó a Rashford
En la gastronomía inglesa no encontraba algo similar, pero en la costa catalana ha descubierto una nueva referencia culinaria. Rashford reconoce que en la zona donde reside, con predominio de cocina tradicional española, la paella tiene un sabor más intenso, incluso “un poco fuerte”, aunque admite que eso no es un problema para él, ya que es un auténtico amante del marisco.

Lo interesante es que no todas las paellas le parecen iguales. El futbolista ha aprendido algo que muchos locales defienden con firmeza: no sabe igual una paella en la ciudad que una frente al mar. Según su experiencia, cuando se come en el centro urbano, el resultado puede variar debido a la influencia de diferentes estilos de cocina, mientras que en zonas costeras la receta mantiene una identidad más marcada.
La diferencia entre comer paella en la ciudad y hacerlo junto al mar es evidente
Para Rashford, la paella se ha convertido en su opción gastronómica favorita en España porque encaja con su dieta habitual, rica en pescado y con una presencia importante de arroz como fuente de carbohidratos. Esta combinación le permite disfrutar de un plato tradicional sin alejarse de las necesidades propias de un deportista profesional.
Además, el contexto también influye. En localidades costeras como Castelldefels, el ritual de comer arroz cerca de la playa forma parte de la cultura gastronómica. No es solo el plato, sino el entorno, el producto fresco y la manera en que se cocina lo que marca la diferencia. Esa experiencia completa explica por qué, según él mismo reconoce, comer paella en la ciudad o hacerlo donde vive son experiencias completamente distintas.

El delantero ha encontrado en este icono del recetario nacional un equilibrio perfecto entre sabor auténtico y alimentación equilibrada, demostrando que la cocina española no solo conquista por tradición, sino también por su capacidad de adaptarse a estilos de vida exigentes. Y como muchos saben cuando llega el buen tiempo, pocas cosas superan a un buen arroz frente al mar en domingo.