El verano está a punto de acabarse. Pero no sufráis, porque aquí hemos venido a exprimirlo hasta la última gota y todavía hay tiempo para hacer una última escapada antes de volver a la rutina y a la escuela. Una visita gastronómica, evidentemente. Pero no a un restaurante; tampoco a un mercado. Hoy hablamos del Espai del Peix y el Museu de la Pesca de Palamós, dos espacios únicos en Catalunya a través de los cuales descubrir de dónde sale el pescado que encontramos en los restaurantes y cómo es la vida de la gente que se dedica a la pesca. Un espacio de visita obligada que hoy visitaremos para conocer una pequeña parte.
Espai del Peix y Museu de la Pesca
El Espai del Peix y el Museu de la Pesca son dos caras de la misma moneda. Ubicados en el puerto de Palamós, en ambos casos se trata de iniciativas vinculadas a la Confraria de Pescadors de Palamós. Dos espacios con una misma misión: divulgar sobre todo aquello que tiene que ver con la tradición pesquera y las diferentes especies de pescado autóctonas de Palamós; y, por extensión, de Catalunya.
El Espai del Peix es un aula de actividades que dispone de un comedor y una cocina en medio del puerto de Palamós. Se organizan charlas para niños, familias, grupos o incluso estudiantes e investigadores, con el objetivo de explicar todo aquello que tiene que ver con el pescado que llega a la lonja de Palamós. Y todo, desde el lugar donde ocurre, en medio del puerto. Qué especies se capturan, cómo se pueden cocinar, cómo se conforma la flota de barcos pesqueros, qué retos afronta el sector, cómo podemos comprar el mejor pescado... y mil cuestiones más que diferentes profesionales (pescadores, cocineros, biólogos, divulgadores...) explican con detenimiento y gran estima por el sector.
Por otro lado, el Museu del Peix, como su nombre indica, es un espacio museístico en el que se detalla con todo lujo de detalles toda la historia marinera de Palamós; desde los orígenes pesqueros del pueblo hasta el funcionamiento de las barcas de arrastre actuales, pasando por cómo era el oficio de tejer redes a mano o datos sobre las especies que podemos encontrar en la costa catalana. Un espacio perfectamente ambientado y con muchísima información que puede visitar desde el ictiólogo más erudito hasta las familias con los niños más curiosos. Apto para todos los públicos, el museo es la mejor manera de consolidar todo lo que se puede aprender en el Espai del Peix.
Métodos de pesca tradicional
El arrastre y el cerco son dos de las maneras de pesca comercial más comunes actualmente. Pero más allá de los métodos modernos, hay técnicas de pesca artesanal y tradicional que se han utilizado, y en algunos casos todavía se utilizan, con técnicas y herramientas específicas para capturar según qué especies de pescado. A continuación detallamos algunos de estos métodos, explicados e ilustrados en el Museu de la Pesca de Palamós.
- Caña: El método más clásico y básico es la pesca con caña. Desde la playa, las rocas o desde una barca, la pesca con caña ha sido practicada por profesionales, aunque ahora solo tiene un carácter deportivo o recreativo. En Catalunya la pesca de recreo es la más practicada entre todas las actividades marítimas. Cañas americanas para la pesca del sargo, de la dorada, de la lubina o de la mabra han dado paso a cañas sofisticadas que permiten incluso la pesca del atún.
- Volantín: Con anzuelos se puede pescar desde una barca con el volantín. Un hilo de pescar con un peso y una boya en cada punta que hace que el aparejo quede en vertical. Se colocan diferentes anzuelos a lo largo del hilo con los que se capturan los peces. Es necesario, sin embargo, cebar previamente con pasta de sardina.
- Curricán: Al curricán se pescan especies pelágicas (las que viven cerca de la superficie) que comen frenéticamente y confunden cualquier simulación de pececillo en una presa. Por la popa de la barca se arrastra un anzuelo camuflado por un cebo artificial y el pez, al morderlo, se clava el anzuelo. Se cogen obladas, caballas, bonitos y alguna lubina.
- Potera: En las noches oscuras de verano y hasta el invierno, se enciende un farol que atrae bancos de calamar y alguna sepia. Con un movimiento de estira y afloja, el pescador hace mover la potera verticalmente, simulando el movimiento de un pez.
- Cel: Para la pesca de serranos y julias o guiulas se usaba el cel, un utensilio de pesca que consta de un aro del que cuelga una bolsa cónica de malla en cuyo extremo inferior hay una bola de plomo. Primeramente, se ceba el cel con mejillones y erizos de mar y se deja reposar sobre el fondo, donde queda plano. El pez come encima, momento en que el pescador estira la guía rápidamente mientras el pez queda atrapado.
- Cabrer: Con el mismo principio se cogían cabras, ahora ya casi desaparecidas. Con el cabrer, y con la ayuda de un espejo, el pescador se situaba a plomo sobre el animal y le soltaba el aparejo, quedando este atrapado fácilmente.
- Rall: Para pescar lisas, sargos o salpas, peces que se mueven formando cardúmenes, desde las rocas y con mucha habilidad, se usaba el rall. Debía caer bien abierto sobre el cardumen de peces. La cantidad de plomos hacía bajar el rall rápidamente sin que el pez tuviera tiempo de reaccionar.
- Garoter: Los erizos, llamados garotas, garoines, uriços o engrotes de mar, se han utilizado como alimento, e incluso como medicina desde épocas remotas. En diferentes textos griegos y latinos de época clásica se describen banquetes donde el erizo era considerado una excelencia gastronómica. Se cogen con el garoter, que consiste en una caña abierta por un extremo.
- Fitora: La pesca con luz y fitora, típica de nuestras costas y ya desaparecida, es una pesca que se asemeja a la caza con lanza. Se conoce con el nombre de ir a reganar. Por la noche, bajo la claridad de la luz, a muy poca profundidad, se recorría la costa, siempre en días de bonanza. Hacían falta dos personas: una a los remos y la otra, con la ayuda de un espejo, estaba atenta para ver si podía clavar algún pez con la fitora. Se pescaban lubinas, sargos, congrios, escorpas o salmonetes.
- Coltell: Si ha habido un utensilio hiriente que se usaba desde tierra, es el coltell. En época de puesta, al final del invierno y la primavera, las doradas y las lubinas se acercan a las rocas. Dos pescadores recorrían cuevas y rincones, uno con una lámpara de carburo y el otro con una especie de sable sin filo con el que se golpeaba al pez.
- Gamber: Un pequeño aparejo de arrastre era el gamber o gánguil, ya en desuso, que, al ser arrastrado a poca profundidad sobre fondos de algas, capturaba gambitas que servían para cebo de los palangres, para la caña o para el volantín. Se solía pescar en noches sin luna porque pasaba más desapercibido.
- Sonsera: La sonsera es un tipo de arte de playa pequeño de malla muy ciega que permite capturar peces de arena. La embarcación fondea un gallo y fila o cala una de las bandas del arte. Se describe un semicírculo calando la sonsera y con la malleta de la otra banda se llega al gallo fondeado, el cual se amarra a la embarcación. Se cobra o recoge de los dos cabos a la vez y se sube a bordo.
- Salpera: De los aparejos tipo trampa destaca por sus dimensiones la salpera, que, como su nombre indica, se usaba para pescar salpas. La jambina o gambina es otro aparejo tipo trampa que se usa para capturar serranos y julias. Estos pececillos, atraídos por los mejillones y erizos triturados en el interior de la gambina, entran y luego no saben salir.
- Xufanquera: La xufanquera o xufanguera es una pequeña trampa que servía para coger xufancs, el cangrejo ermitaño que debía convertirse en cebo para los palangres pequeños. Para capturar estos cangrejos, se colocaba una sardina o una boga colgada de un hilo en el centro de la xufanquera, para que fueran entrando los ermitaños sin que el cebo desapareciera.
- Caragolera: Los caracoles de pincho se cogían con la caragolera. Se ponen sardinas chafadas en el interior y los caracoles suben poco a poco y ya no pueden salir.
- Popera: Para coger pulpos se utilizan las poperas o cadups, llamados también catúfols. Son recipientes de terracota que se calan en hileras, sobre fondos de arena. Los pulpos lo usan como si se tratara de una guarida o escondite y, cuando el pescador va a recoger el conjunto de cadups, el pulpo tiende a agarrarse, de manera que sube a bordo directamente. También hay nasas específicas para capturarlos.
- A la hembra: La pesca a la hembra es uno de los sistemas más curiosos para pescar. Se ata una sepia hembra y se hace correr, nadando alrededor del bote. Cuando las sepias quieren aparearse, al despuntar la primavera, la hembra atrae a los machos en celo. Estos se aferran y el pescador recupera poco a poco la hembra y captura fácilmente el macho con un salabre.
