Las fresas son una de las frutas más deliciosas y nutritivas de la temporada, con vitamina C, fibra y antioxidantes que aportan múltiples beneficios. Sin embargo, también son muy frágiles y se estropean con facilidad debido a hongos, bacterias y moho que aparecen al pasar los días. El chef Jordi Cruz comparte un truco muy sencillo para prolongar su frescura, mantener su textura y sabor originales, y asegurar que se puedan consumir varios días después de comprarlas. Con solo un choque térmico rápido y un almacenamiento adecuado, podrás disfrutar de fresas limpias, seguras y deliciosas durante más tiempo, sin perder su jugosidad natural.
El truco de Jordi Cruz para conservar fresas
El método que propone Jordi Cruz es extremadamente fácil pero a la vez efectivo. Primero, se sumergen las fresas en agua hirviendo durante tres segundos exactos; este paso elimina la mayoría de los microorganismos de la superficie sin cocinar la fruta. Inmediatamente después, se trasladan a un baño de agua con hielo, deteniendo la cocción y preservando su textura tersa y su dulzor natural. Este choque térmico inactiva bacterias y moho y evita que la fruta se estropee rápidamente, incluso cuando han pasado varios días desde su compra.
Tres segundos de agua caliente: la clave para fresas frescas por más días
Tras el choque térmico, las fresas se secan cuidadosamente y se colocan en un recipiente con papel absorbente, evitando que la humedad las estropee. Jordi Cruz recomienda guardarlas en la nevera dentro de un tupper con celulosa, lo que mantiene la humedad equilibrada y permite que la fruta conserve su frescura durante cuatro o cinco días o más. De esta manera, cada fresa mantiene su jugosidad, su aroma natural y su sabor dulce, sin riesgo de moho ni deterioro prematuro.
Además de ser un método rápido, este truco permite sacar el máximo partido a las fresas recién compradas y aprovechar al mismo tiempo sus beneficios nutricionales. No importa si compras las fresas para un postre, un desayuno saludable o simplemente para disfrutarlas como snack; siguiendo estos pasos simples y eficaces, siempre estarán limpias, frescas y listas para comer.
Finalmente, este consejo demuestra que un pequeño gesto en la cocina puede marcar la diferencia entre consumir frutas recién compradas y frutas que se estropean rápidamente y que tengamos que tirar. Con solo tres segundos de agua hirviendo, un baño de hielo y un almacenamiento correcto, las fresas de Jordi Cruz se mantienen en óptimas condiciones, permitiéndote disfrutar de una fruta segura, sabrosa y jugosa durante toda la temporada de fresas, que está empezando ahora y que tanto esperamos algunos para hacer batidos, postres o comerlas solas.
