Hay restaurantes que destacan por su cocina y otros que lo hacen por su ubicación, pero en Castelldefels hay uno que ha conseguido unir ambas cosas y convertirse en un auténtico punto de encuentro para futbolistas y celebridades. El Casanova Beach Club se ha consolidado como uno de los lugares más exclusivos de la costa catalana, y no es casualidad que nombres como Leo Messi y Luis Suárez hayan sido vistos disfrutando de su propuesta frente al Mediterráneo. Un espacio donde la experiencia va mucho más allá de sentarse a comer.

Leo Messi y Luis Suárez comen en el restaurante de Castelldefels

Ubicado en primera línea de mar, este beach club ofrece una de las vistas más privilegiadas de la zona. Desde su terraza, el mar se convierte en el gran protagonista, creando un ambiente relajado pero sofisticado que invita a alargar cualquier comida. No se trata solo de gastronomía, sino de un concepto completo en el que conviven restaurante, zona chill out, cócteles y música. Es precisamente esta combinación la que lo convierte en un lugar ideal para perfiles como Messi y Suárez, que buscan discreción, comodidad y un entorno atractivo lejos del centro de Barcelona.

 

 

La propuesta gastronómica sigue esa misma línea. La carta mezcla cocina mediterránea con toques de fusión asiática, ofreciendo una variedad pensada para compartir y disfrutar sin prisas. Los arroces son uno de los grandes reclamos, con opciones que van desde el clásico a banda hasta versiones más elaboradas con marisco. Pero no es lo único. También hay espacio para sushi, pescado fresco, carnes a la brasa y entrantes que encajan perfectamente en una comida informal pero de nivel. Todo está diseñado para que la mesa se convierta en el centro de la experiencia, con platos que invitan a probar de todo. En este sentido, la cocina acompaña, pero no eclipsa el entorno, algo muy buscado en este tipo de locales.

La carta mezcla cocina mediterránea con toques de fusión asiática, ofreciendo una variedad pensada para compartir

Otro de los aspectos que marcan la diferencia es el ambiente. Durante el día, el espacio funciona como un restaurante luminoso y tranquilo, perfecto para una comida con vistas. Sin embargo, a medida que avanza la tarde, el ambiente evoluciona hacia algo más dinámico, con música y una atmósfera más cercana a la de un club de playa. Es ahí donde el Casanova Beach Club muestra su verdadero potencial, convirtiéndose en un lugar donde comer, tomar algo y alargar la experiencia en un mismo espacio.

 

 

Este tipo de propuesta encaja perfectamente con el estilo de vida de muchos futbolistas. Lejos de restaurantes excesivamente formales o de espacios demasiado turísticos, buscan lugares donde puedan relajarse sin renunciar a la calidad. Y en ese sentido, Castelldefels siempre ha sido una zona estratégica, especialmente para jugadores vinculados al FC Barcelona. La cercanía, la tranquilidad y la oferta gastronómica hacen que sea un destino recurrente. Por eso, no sorprende que sitios como este se conviertan en habituales para ellos.