La creatina es uno de esos suplementos que se escuchan cada vez más, tanto en gimnasios como en redes sociales, y que generan dudas constantes sobre si es necesaria, cómo debe tomarse o para quién está realmente indicada. En uno de sus vídeos en Instagram, la médico y divulgadora Isabel Viña pone orden y aporta una visión clara, alejada de modas y mensajes simplistas. Su primera aclaración es contundente: no es obligatorio tomar creatina para estar sano. Tener una buena salud no depende de añadir este suplemento a la rutina diaria, y eso es importante recordarlo en un contexto donde parece que todo se soluciona con un bote.

Los puntos clave a la hora de tomar creatina

A partir de ahí, Isabel Viña explica algo que sorprende a muchas personas: no es imprescindible hacer deporte para aprovechar algunos de sus beneficios. Aunque la creatina se asocia sobre todo al entrenamiento de fuerza y al rendimiento deportivo, su efecto no se limita únicamente a quienes entrenan a diario. La creatina participa en procesos relacionados con la energía celular, y por eso puede tener impacto en la recuperación muscular y en el rendimiento físico general, incluso en personas que no siguen una rutina deportiva estricta. Eso sí, el beneficio es diferente y siempre depende del contexto de cada persona.

La creatina no es exclusiva para deportistas / Foto: Unsplash
La creatina no es exclusiva para deportistas / Foto: Unsplash

Uno de los puntos clave del mensaje de Isabel Viña es entender cómo actúa realmente la creatina en el organismo. No funciona como un estimulante puntual ni como algo que se toma solo los días de entrenamiento. La creatina actúa por acumulación, lo que significa que lo verdaderamente importante es la constancia. Tomarla un día sí y varios no tiene poco sentido, porque el cuerpo necesita tiempo para saturar los depósitos musculares. Por eso, la recomendación principal no es obsesionarse con el momento exacto, sino acordarse de tomarla cada día, integrándola en la rutina de forma sencilla y sostenible.

No funciona como un estimulante puntual ni como algo que se toma solo los días de entrenamiento

Aun así, la médico matiza que, si queremos ser estrictos y optimizar al máximo su efecto, el momento de la toma sí puede marcar una pequeña diferencia. Tomar creatina antes de entrenar puede favorecer el bombeo muscular, ya que se facilita la llegada de más nutrientes al músculo durante el esfuerzo. En cambio, si se toma después del entrenamiento, el cuerpo presenta una mejor sensibilidad a la insulina, lo que ayuda a que la creatina se capte con mayor eficacia a nivel muscular. No se trata de una diferencia radical, pero sí de un ajuste interesante para quienes buscan afinar su suplementación.

 

 

El mensaje de Isabel Viña huye del blanco o negro. La creatina no es mágica, no es imprescindible y no sustituye a una buena alimentación ni a hábitos saludables. Pero tampoco es peligrosa ni exclusiva de atletas profesionales. Bien utilizada, con constancia y con expectativas realistas, puede ser una herramienta útil en determinados contextos. La clave, como recalca la divulgadora, está en entender cómo funciona, no en seguir recomendaciones virales sin criterio.