En la alta cocina, romper las normas suele ser el primer paso para crear algo memorable. Y eso es exactamente lo que han conseguido los hermanos Sergio Torres y Javier Torres con una de sus propuestas más sorprendentes, como lo es un arroz de pollo servido en lata y acompañado de mayonesa. Una combinación que, sobre el papel, puede parecer extraña, pero que esconde técnica, sabor y mucha intención.

Y es que los conocidos chefs catalanes han llevado un plato tan tradicional como el arroz a un terreno completamente distinto, jugando con texturas y presentaciones para ofrecer una experiencia diferente sin perder la esencia del producto.

Un arroz lleno de técnica y sabor

La base de esta receta parte de un buen sofrito, elaborado con ajo, cebolla, tomate rallado y pimentón dulce ahumado. A esto se suma pollo en dos versiones: por un lado, carne picada junto al hígado para potenciar el sabor; por otro, un contramuslo cocinado aparte hasta conseguir una piel extremadamente crujiente.

El arroz, preferiblemente bomba, se cocina poco a poco con caldo de ave, permitiendo que absorba todo el sabor del sofrito. Además, se incorporan aceitunas negras picadas, que aportan un toque salino y diferente al conjunto. La realidad es que cada paso está pensado para concentrar el sabor y conseguir un resultado intenso, donde cada ingrediente tiene un papel clave.

El toque final que marca la diferencia

La gran particularidad llega en el tramo final. El arroz no se termina en la cazuela, sino que se traslada a una lata o recipiente metálico y se hornea a alta temperatura. Este paso permite que el arroz se seque ligeramente y adquiera una textura más tostada, aportando contraste en cada bocado. El emplatado también rompe con lo habitual. Sobre el arroz se colocan tiras del contramuslo crujiente, unas hojas de tomillo, un chorrito de aceite de oliva y, como elemento más sorprendente, unos puntos de mayonesa.

Lejos de ser un capricho, la mayonesa aporta cremosidad y equilibra la intensidad del conjunto, creando una combinación que sorprende desde el primer momento. De este modo, los hermanos Torres demuestran que incluso los platos más tradicionales pueden reinventarse sin perder su identidad. Así pues, este arroz de pollo en lata no es solo una receta, sino una declaración de intenciones: innovación, técnica y respeto por el sabor en una propuesta que no deja indiferente a nadie.