Comer deprisa se ha convertido en algo habitual para muchas personas. Las prisas, el trabajo y las distracciones hacen que muchas comidas se resuelvan en pocos minutos, casi sin prestar atención a lo que se está comiendo. Sin embargo, este hábito tan normalizado puede tener un impacto mucho mayor del que imaginamos. Comer rápido no solo influye en cuánto comemos, sino también en la digestión, la saciedad y la relación con la comida. En un vídeo publicado en TikTok por @blancabmartin, se explica por qué bajar el ritmo al comer es una de las claves más olvidadas cuando se habla de salud y nutrición, y cómo algo tan simple puede marcar una diferencia real en el bienestar diario.
Por qué comer despacio cambia lo que pasa en tu cuerpo
Cuando comemos muy rápido, el cuerpo no tiene tiempo suficiente para activar los mecanismos naturales de saciedad. El estómago y el cerebro necesitan varios minutos para comunicarse y enviar la señal de que ya se ha comido lo suficiente. Si la comida se termina antes de que este proceso ocurra, es fácil ingerir más cantidad de la necesaria sin darnos cuenta. Este es uno de los motivos por los que comer deprisa se asocia a una menor percepción de saciedad y a la sensación de seguir teniendo hambre poco después.

Además, masticar de forma insuficiente dificulta el trabajo del sistema digestivo. La digestión comienza en la boca, y cuando los alimentos llegan mal triturados al estómago, el proceso se vuelve más pesado. Esto puede traducirse en molestias digestivas, hinchazón o sensación de pesadez tras las comidas. Comer despacio permite que el cuerpo prepare mejor los alimentos y los procese de forma más eficiente.
Otro aspecto importante es la relación entre el ritmo de las comidas y el control del peso. Comer rápido facilita consumir más comida antes de sentir plenitud, lo que a largo plazo puede favorecer un exceso de ingesta. Por el contrario, las personas que comen más despacio suelen ajustar mejor las cantidades de forma natural, sin necesidad de contar calorías ni imponer restricciones extremas.
En el vídeo de @blancabmartin, se destaca que comer despacio no significa comer menos por obligación, sino escuchar mejor las señales del cuerpo. Este enfoque ayuda a tomar decisiones más conscientes y reduce la probabilidad de comer de manera automática o por inercia, algo muy común cuando se come con prisa o frente a pantallas.
No es solo lo que comes, sino cómo lo comes
Reducir la velocidad al comer también puede mejorar la experiencia con los alimentos. Prestar atención a los sabores, las texturas y los olores aumenta la satisfacción de las comidas y ayuda a disfrutar más de lo que se come. Esto tiene un impacto positivo en la relación con la comida y puede reducir la ansiedad asociada a ciertos alimentos.
Además, comer despacio favorece una mejor regulación del apetito a lo largo del día. Al sentirse más satisfechas tras las comidas, muchas personas evitan el picoteo constante o el deseo de comer poco tiempo después, algo que suele aparecer cuando las comidas se hacen de forma apresurada.
@blancabmartin ✨ ¿Comes muy rápido y terminas sintiéndote hinchado y poco saciado? Puede que solo necesites una cosa: comer más despacio 🙄 Sí, algo tan simple puede transformar tu digestión, tu saciedad y tu conexión con la comida 🥑 Aquí te dejo 5 tips prácticos para lograrlo ⬇️ 🥄 1. Respira antes de empezar. Haz 3 respiraciones profundas para bajar el ritmo y conectar con el momento. 🕰️ 2. Tómate tu tiempo. Dedica al menos 20–25 minutos a tus comidas. Comer no debería sentirse como una tarea más. 🦷 3. Mastica bien. Entre 15 y 20 veces por bocado. Recuerda: ¡el estómago no tiene dientes! 😄 🍴 4. Baja el cubierto. Deja el tenedor entre bocado y bocado. No agarres el siguiente hasta tragar el anterior. 📵 5. Sin pantallas, sin prisas. Si puedes, come sin distracciones. Honra ese momento que te alimenta. 💡 Haz la prueba en tu próxima comida y cuéntame cómo te sientes 💗 Y si te ha servido , guarda este post o mándaselo a alguien que también lo necesite 🙌🏼 #comermásdespacio #digestiónsaludable #mindfuleating #hábitosaludable #nutriciónconsciente #comidaconsciente #nutricionista #quecomoenundia #recetasaludables #nutricion #ideacomida #ideacena #ideadesayuno ♬ Refreshing and light indie pop(1552207) - Cheng Lee
Tal como se explica en el contenido de @blancabmartin, no hace falta cambiar radicalmente la alimentación para notar mejoras. Pequeños gestos como dejar los cubiertos entre bocados, masticar con calma o eliminar distracciones durante la comida pueden ayudar a reducir el ritmo de forma natural. Estos cambios simples permiten que el cuerpo haga su trabajo y que la comida cumpla su función más allá de solo “llenar”.
En definitiva, comer despacio es un hábito sencillo con efectos reales sobre la digestión, la saciedad y la salud en general. En un contexto donde todo va cada vez más rápido, recuperar el tiempo en la mesa puede ser una de las decisiones más inteligentes para cuidar el cuerpo sin complicaciones ni reglas estrictas.