El arroz es uno de los alimentos más consumidos del mundo, pero también uno de los que más dudas genera cuando se habla de salud y control del peso. En un reciente vídeo publicado en Instagram por el creador @nutrillermo, se explica un truco poco conocido que puede cambiar por completo la forma en que el arroz impacta en el organismo. Según detalla en su contenido, no se trata de eliminar el arroz, sino de modificar cómo se cocina y se consume. Cocinarlo, dejarlo enfriar en la nevera durante toda la noche y recalentarlo al día siguiente provoca un cambio en su estructura: parte del almidón se transforma en almidón resistente, un tipo de carbohidrato que se comporta más como fibra que como azúcar. Este proceso puede ayudar a que el arroz tenga menor impacto en el azúcar en sangre y resulte más saciante, algo clave para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar a platos tradicionales.
Cómo cocinar y recalentar el arroz
Un cambio simple que marca la diferencia Tal como explica @nutrillermo en su vídeo de Instagram, el enfriado del arroz no es un detalle menor. Al reposar varias horas en frío, el almidón cambia su forma y se vuelve más difícil de digerir, lo que provoca una absorción más lenta de la glucosa. Este arroz enfriado y recalentado actúa de manera distinta en el organismo, favoreciendo un mejor control metabólico y evitando picos bruscos de azúcar. Es una estrategia sencilla que se puede aplicar en casa y que demuestra que la forma de cocinar importa tanto como el alimento en sí.

Otro punto clave que destaca el creador es qué hacer cuando el arroz se consume salteado o frito. En ese caso, recomienda evitar los aceites vegetales industriales, ya que aportan calorías vacías y no mejoran el perfil nutricional del plato. En su lugar, sugiere utilizar grasa de carne, huevo, mariscos o proteína animal, combinaciones que aportan saciedad, nutrientes reales y ayudan a equilibrar el impacto del arroz en el organismo. De este modo, el plato deja de ser solo una fuente de carbohidratos y se convierte en una comida más completa.
Además, este truco resulta especialmente útil en el día a día, cuando se cocina arroz en cantidad para varios días. Aprovechar el arroz del día anterior, ya enfriado, no solo ahorra tiempo, sino que permite mejorar su perfil nutricional sin esfuerzo extra. Incorporarlo en platos salteados con proteína o como acompañamiento recalentado es una forma práctica de aplicar este conocimiento en la rutina diaria.
Un cambio simple que marca la diferencia
Este enfoque rompe con la idea de que el arroz “engorda por sí solo” y pone el foco en el contexto. Según @nutrillermo, no es lo mismo un arroz recién hecho y consumido al momento que uno enfriado y recalentado, ni tampoco uno frito en aceites refinados que acompañado de proteínas de calidad y grasas adecuadas. Pequeños cambios en la cocina pueden tener un gran impacto en cómo el cuerpo procesa los alimentos.
El mensaje final del vídeo es claro y directo: compartir este tipo de información puede ayudar a muchas personas a mejorar su relación con la comida. Entender cómo funciona el almidón, cómo se transforma y cómo combinar el arroz de forma inteligente permite disfrutarlo sin miedo, apostando por una alimentación más consciente, equilibrada y sostenible en el tiempo.