La Seguridad Social prepara un nuevo método de cálculo de las pensiones que podría afectar a millones de trabajadores en España. Y no para bien. Según los expertos, esta modificación tiene el potencial de reducir hasta un 8 % la cuantía de algunas pensiones, especialmente para quienes han tenido carreras laborales irregulares o con periodos en los que no contizan. Aunque la reforma busca adaptarse a los compromisos europeos y garantizar la sostenibilidad del sistema, genera preocupación entre futuros jubilados.
El cambio forma parte del proceso de reforma del sistema de pensiones que España debe implementar para cumplir con las exigencias de la Unión Europea. La idea central es ampliar el período de cómputo utilizado para calcular las pensiones. Actualmente, se tienen en cuenta los 25 años con mayores bases de cotización, mientras que la propuesta contempla incluir 29 años, descartando los dos peores años, de modo que se computarían 27 años efectivos.
Cómo puede afectar el nuevo cálculo
El aumento del período de cómputo implica que es más probable que se incluyan años con salarios bajos, periodos de desempleo o bases mínimas de cotización. Para trabajadores con contratos temporales, etapas de paro, sueldos reducidos al inicio de su carrera o autónomos con bases bajas, este cambio puede suponer un recorte notable en la pensión. Según estimaciones, la reducción podría situarse entre el 5 % y el 8 %, dependiendo de la situación de cada trabajador.
Quienes han tenido carreras estables y continuas probablemente notarán poco la diferencia, mientras que los que han tenido trayectorias laborales irregulares podrían ver cómo su pensión final disminuye de forma significativa. El ajuste busca reflejar de manera más fiel los ingresos reales a lo largo de la vida laboral, pero genera incertidumbre sobre el futuro de los nuevos jubilados.
Quiénes se verán más afectados
En general, el cambio afecta a quienes se jubilen en los próximos años y que presenten huecos en su historial laboral, bases bajas o cambios de sector frecuentes. Las personas con periodos prolongados de temporalidad, contratos cortos o interrupciones prolongadas en la cotización son las más vulnerables a un recorte en la pensión.
Así pues, el nuevo cálculo de la Seguridad Social representa un ajuste significativo en la cuantía de las pensiones futuras, especialmente para los trabajadores con historiales laborales irregulares. Aunque busca mejorar la sostenibilidad del sistema, deja claro que la planificación de la jubilación deberá ser más cuidadosa, considerando el posible impacto de estos cambios sobre los ingresos futuros.
