Adrian Newey se encuentra en el epicentro de las críticas después de la enorme decepción que Aston Martin ha dado a sus fans en los test de pretemporada. Se esperaba que pudieran acercarse mucho más a los Red Bull, los McLaren, los Ferrari y los Mercedes, y que pudieran dar la sorpresa, tal y como hicieron los Brown en el año 2009. Pero la realidad es que se han quedado muy lejos de poder cumplir las expectativas, y hay más dudas que nunca.

Han estado durante más de un año evolucionando el AMR 26, descuidándose por completo del AMR 25. La temporada anterior era de transición, y el objetivo era llegar totalmente preparados a este curso, aprovechando el cambio de reglamento que se ha instalado en la Fórmula 1. Fernando Alonso se mostraba muy optimista, y estaba convencido de que por fin lograría su ansiada trigésimo tercera victoria, e incluso, estar entre los aspirantes al campeonato.

Fernando Alonso Aston Martin OK
Fernando Alonso 

Las pruebas en el simulador invitaban a soñar, y la reputación del prestigioso ingeniero, que tiene un currículum excelente, era un argumento sólido para pensar que lograría obrar un nuevo milagro. Ha creado coches campeones en todas las escuderías donde ha trabajado, y esto explica la fuerte apuesta que Lawrence Stroll hizo para firmarlo. Pero, de momento, la palabra que mejor resume todo lo que está pasando es la de fracaso estrepitoso.

Aston Martin no solamente no ha logrado convertirse en la gran alternativa a los cuatro gigantes, sino que incluso se ha visto superada por otras marcas como Haas, Williams o Alpine. Tan solo los Cadillac, que acaban de llegar al paddock, han rodado más lentos, y esto no es todo. Han tenido constantes problemas de fiabilidad en los motores, que ponen en duda el trabajo que han hecho desde Honda, el nuevo proveedor, y también, el de Newey.

Lawrence Stroll
Lawrence Stroll

Mucho tendrán que cambiar las cosas para que el AMR 26 pueda ser un coche competitivo, y Lance Stroll y Alonso comienzan a sospechar que esta temporada volverá a ser muy complicada…

Newey no justifica su increíble salario

Lo peor de todo es que Newey queda retratado después de la fuerte apuesta que en Aston Martin hicieron para ficharlo. Porque le pusieron encima de la mesa un salario de 36 millones de euros al año, es decir, el doble de lo que percibe Alonso.

Cobra más que prácticamente todos los pilotos de Fórmula 1, a excepción de Max Verstappen y de Lewis Hamilton, y de momento no ha traído buenas noticias a la escudería inglesa.