Miles de jubilados en España pueden estar perdiendo cientos o incluso miles de euros porque su pensión está mal calculada y nunca han reclamado. Se trata de un problema más común de lo que parece y que, si no se corrige, puede arrastrarse durante toda la jubilación, reduciendo de forma permanente los ingresos mensuales de quienes ya no tienen margen para compensarlo con trabajo u otra forma de ingresar dinero.
El cálculo de una pensión de jubilación es un proceso complejo que depende de numerosos factores acumulados a lo largo de décadas. Bases de cotización, años trabajados, periodos sin empleo, coeficientes reductores o cambios legislativos influyen directamente en la cuantía final. Con tantos elementos en juego, los errores no son excepcionales, y la propia Seguridad Social reconoce que cada año corrige miles de pensiones tras reclamaciones de los afectados.
Por qué se producen errores en el cálculo de las pensiones
Uno de los fallos más habituales está relacionado con las bases de cotización mal registradas. En algunos casos faltan meses, aparecen importes incorrectos o no se han actualizado correctamente determinados periodos. También es frecuente que no se apliquen bien las llamadas lagunas de cotización, especialmente en carreras laborales intermitentes, una situación que afecta de manera notable a muchas mujeres.
Otro error recurrente es no incluir los complementos a mínimos, a los que tienen derecho jubilados con ingresos bajos y que pueden suponer un incremento relevante de la pensión. Además, un solo dato mal introducido en el cálculo de la base reguladora puede reducir la prestación durante años sin que el pensionista lo sepa. En territorios con alta movilidad laboral, como Catalunya, también se detectan fallos en el reconocimiento de periodos cotizados en el extranjero, lo que provoca que años efectivamente trabajados no se tengan en cuenta en el cálculo final.
Cuánto dinero pueden estar perdiendo los jubilados
Las diferencias económicas dependen de cada caso, pero los expertos coinciden en que no son menores. Es habitual encontrar jubilados que cobran entre 20 y 50 euros menos al mes por errores leves. En situaciones más graves, la pérdida puede ascender a 100 o 200 euros mensuales, lo que supone cientos o miles de euros al año. A lo largo de toda la jubilación, estas cantidades pueden traducirse en decenas de miles de euros perdidos, simplemente por no haber revisado el cálculo inicial de la pensión.
Muchos jubilados no reclaman por desconocimiento, por la complejidad del sistema o por miedo a que una revisión pueda perjudicarles, algo que no ocurre. Lo que sí pueden hacer es solicitar el informe detallado de su pensión, comparar los datos con su vida laboral y pedir una revisión. En muchos casos, solo con reclamar se recupera dinero que nunca debió perderse.
