Con los múltiples movimientos que se han producido ya en MotoGP, y los que todavía están pendientes de anunciarse, no todos los pilotos podrán continuar en la categoría reina. Hay muchos aspirantes, y pocas plazas, así que muchos se verán obligados a buscarse un nuevo desafío. El campeonato de Superbikes es siempre una opción interesante, sin descartar que haya alguna retirada sorpresa, o que se queden ejerciendo como pilotos probadores.
De momento, uno de los pilotos que afronta un futuro totalmente incierto es Joan Mir. Una situación curiosa, si consideramos que fue capaz de proclamarse campeón de MotoGP en el año 2020, y previamente, de Moto3 en 2017. Además, en la campaña anterior logró subir al podio en dos ocasiones, siendo el primer piloto del HRC Honda Factory Team en conseguirlo desde Marc Márquez. Pero esto no le ha servido para tener asegurado un asiento.

Hace tan solo unas horas se confirmaba una de las mayores sorpresas, con la llegada de Fabio Quartararo a la firma del Ala Dorada. Una incorporación que obliga al mallorquín a tener que hacer las maletas, pues la intención de Alberto Puig es retener a Luca Marini, quien ha exhibido un rendimiento mucho más regular, y además percibe un salario considerablemente más reducido que el ‘36’. Y, por el momento, no tiene propuestas.
El ex de Suzuki parece tener las puertas cerradas en todos los equipos, ya que se espera que en 2027 asciendan muchas jóvenes promesas desde Moto2, como David Alonso, Dani Holgado, Manu González o Izan Guevara. Esto provoca que nadie quiera apostar por un piloto que en ese momento tendrá 30 años, y que ha demostrado ser muy irregular en sus últimas campañas, además de haber sufrido varias lesiones que le han hecho perderse muchos Grandes Premios.
El futuro de Mir parece que estará lejos de MotoGP, y necesita un milagro para que aparezca algún equipo donde pueda tener sitio. De momento, lo único que puede hacer es esperar a que se conozcan más movimientos, para poder encontrar un asiento.
El Gresini Racing Team, la gran esperanza de Mir
La gran esperanza de Mir es aterrizar en el Gresini Racing Team, un equipo donde podría tener una moto competitiva. Pero todo dependerá de lo que suceda con Àlex Márquez, quien ha sido colocado en la órbita del Red Bull KTM Factory Racing Team, como compañero de Maverick Viñales, ocupando el puesto de Pedro Acosta y de Brad Binder.

Si el de Cervera acaba en la firma austríaca, Nadia Padovani tendría que buscar a un sustituto, y el piloto de Honda está entre los candidatos.