Muchos jubilados que antes percibían una pensión por incapacidad pueden estar pagando más IRPF del que les tocaría, debido a errores en la aplicación de las exenciones y reducciones que establece la ley. No todas las pensiones tributan igual, y Hacienda a veces trata como si fueran pensiones normales prestaciones que deberían estar parcial o totalmente exentas, lo que provoca que se reclamen pagos indebidos y se acumulen retenciones incorrectas.

Este problema afecta principalmente a quienes pasaron de una incapacidad permanente a la jubilación por edad, recibieron atrasos derivados de su incapacidad o tuvieron revisiones que modificaron el grado de incapacidad. En estos casos, la Agencia Tributaria puede aplicar retenciones superiores a las que realmente corresponden, generando un exceso de pago que los pensionistas podrían reclamar.

Cómo afecta a la incapacidad permanente absoluta y gran invalidez

Las pensiones por Incapacidad Permanente Absoluta y Gran Invalidez están totalmente exentas de IRPF. Sin embargo, uno de los errores más frecuentes ocurre cuando la persona pasa de cobrar una incapacidad a una pensión de jubilación. Ahí es cuando Hacienda puede continuar aplicando retenciones como si fuera una pensión normal o no considerar correctamente los atrasos percibidos por la incapacidad, lo que hace que el pensionista termine pagando más impuestos de los debidos en la declaración de la renta.

hacienda sede efe

El resultado es que durante meses o incluso años, los jubilados acumulan un exceso de retención, que puede suponer cientos o miles de euros. En muchos casos, se trata de cantidades que los pensionistas desconocen hasta que revisan detalladamente sus declaraciones o reciben asesoramiento especializado. Por eso, es fundamental verificar que la retención aplicada refleje correctamente la situación de incapacidad y la exención que le corresponde según la ley.

Cómo reclamar el exceso de IRPF

Los pensionistas afectados pueden solicitar la devolución de las retenciones indebidas presentando un escrito a la Agencia Tributaria y aportando la documentación que acredite su pensión de incapacidad y los periodos correspondientes. La ley permite reclamar hasta cuatro años atrás, momento en el que prescriben este tipo de errorespor parte del fisco. Lo que significa que muchos jubilados podrían recuperar cantidades significativas, dependiendo de su situación y del tiempo.

Así pues, es importante que quienes pasaron por una incapacidad antes de jubilarse revisen sus declaraciones y los cálculos de Hacienda. No se trata solo de corregir errores, sino de recuperar dinero que por derecho les pertenece, evitando que las retenciones excesivas reduzcan la pensión que tanto trabajo y años de cotización les costó conseguir.