Gabriel Rufián ha desbordado este miércoles la sala de conciertos Galileo Galilei de Madrid, un recinto con un aforo de 400 personas. La expectación era máxima. Muchas personas se han quedado fuera después de haber formado parte de una cola que daba la vuelta a la esquina de la calle. Todo, porque se esperaba que el líder de Esquerra Republicana detallara en un acto en qué consiste este frente común de las izquierdas españolas y nacionalistas por el que aboga desde hace meses de cara a las próximas elecciones generales. Y lo ha hecho: el portavoz de ERC en el Congreso ha propuesto que todas estas formaciones se repartan las provincias en las próximas generales “con tres o cuatro puntos programáticos en común” y que, después, conformen en la cámara baja “un grupo interparlamentario coordinado”. “No tiene ningún sentido que catorce izquierdas se presenten en el mismo sitio”, ha defendido en un acto en el que no le ha acompañado ni Oriol Junqueras ni la mayoría de sus compañeros de grupo parlamentario; pero sí diversos representantes de formaciones situadas a la izquierda del PSOE.
“Yo no solo quiero ilusionar; yo quiero ganar y eso exige ciencia, método y orden”, ha reclamado el jefe de filas republicanas en Madrid. Y ha sido evocando a este último elemento que ha opinado que la manera de “ganar Vox provincia a provincia” es repartirse estas provincias entre formaciones de izquierdas. “No tiene ningún sentido que 14 izquierdas representando lo mismo nos presentemos en el mismo sitio”, ha señalado, para luego defender que hay que organizar “quién se presentará por Girona, por Sevilla, La Coruña, Valencia, etcétera”. Según él, “no vale la pena continuar compitiendo entre nosotros para ver quién es más puro”.
Y más tarde, Rufián ha insistido: “Propongo que nos presentemos con tres o cuatro puntos programáticos en común, que nos presentemos provincia a provincia, cada uno en su casa desde el antifascismo, con un grupo interparlamentario coordinado en común”. “Ojalá la derecha estuviera tan fraccionada como la izquierda”, ha sentenciado.
Una sala de conciertos del centro de Madrid desbordada
Rufián ha coprotagonizado este acto con Emilio Delgado, una figura dentro de Más Madrid comparable a la del portavoz de ERC en el Congreso: diputado en la asamblea de la autonomía presidida por Isabel Díaz Ayuso, político en auge con alguna discordia con la dirección de su partido y buen orador que se perfila para ser uno de los jefes más visibles de la izquierda española los próximos años. Las entradas —gratuitas— a este acto se agotaron en solo cuatro minutos.
Pero el reclamo de esta charla, para sus asistentes, no era Delgado. Era Rufián. Así lo señalaban en conversación con periodistas los ciudadanos que hacían cola desde primera hora de la tarde en el centro de Madrid; mayoritariamente gente mayor, pero también algún joven que no pasaba de los 25 años. Algunos confesaban que son votantes desencantados del PSOE; otros de Podemos y de Sumar. Todos ellos abogaban por la unidad del espacio; algunos mencionaban la articulación de una coalición de izquierdas similar a la francesa de este año pasado. Todos ellos reivindicaban, también, la figura de líder de las izquierdas en todo el Estado en la que se ha convertido el portavoz de ERC en el Congreso.
No solo lo acreditan los asistentes y el desbordamiento de este acto. Apunta de forma clara en esta dirección el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). En el último barómetro, publicado este mismo lunes, Rufián aparece como el cuarto político preferido de los ciudadanos de todo el Estado para convertirse en el próximo presidente del gobierno español; superado por Pedro Sánchez (25,3% de los electores), Santiago Abascal (10,2%) y Alberto Núñez Feijóo (9,9%). El republicano (4,2%) se sitúa por delante del actual líder del espacio situado a la izquierda del PSOE, Yolanda Díaz (3,1%), y también de Irene Montero (0,8%).
Las ausencias y las asistencias más notables
La ausencia más notable en este acto ha sido la del presidente de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, a pesar de estar en Madrid este miércoles y jueves. Tampoco se ha presentado la mayoría de miembros de los grupos parlamentarios de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados y el Senado. Solo han acompañado a Rufián en este acto los senadores Jordi Gaseni y Laura Castel, así como las diputadas Inés Granollers y Etna Estrems. Tampoco había ningún miembro de Bildu y el BNG, dos formaciones que han cerrado la puerta a la creación de un frente común plurinacional como el que reclama Rufián; ni tampoco Podemos, un partido que tiene la intención de recuperar el control del espacio situado a la izquierda del PSOE.
El acto —que ha recibido más de un centenar de solicitudes de acreditaciones de medios de comunicación— sí que ha contado con la asistencia de algunos miembros de diversos partidos de este espacio: Gerardo Pisarello (Comuns), Lara Hernández (Sumar), Txema Guijarro (Sumar), Carolina Cordero y Pablo Urueta (Izquierda Unida), Alda Recas (Más Madrid), Alberto Ibáñez (Compromís) y Jorge Pueyo (Chunta Aragonesista), entre otros. Incluso también ha venido un diputado en la cámara baja del PSC, Arnau Ramírez.
Ahora bien, el entorno de Rufián ya confirmó hace días a este diario que el cabeza de filas republicanas en la capital española no asistirá este sábado al acto de relanzamiento de la coalición de partidos que impulsó hace tres años Yolanda Díaz porque “es un acto de Sumar”. Quien tampoco participará en el acto de este fin de semana es la misma vicepresidenta segunda del gobierno español, ahora que su liderazgo está en cuestión.