Jubilarse antes de tiempo puede parecer un alivio tras años de trabajo, pero la realidad financiera es dura. José María, de 61 años, lo ha comprobado en carne propia. Se vio obligado a dejar su empleo antes de lo previsto, y cuando cobró la primera pensión descubrió algo que nadie le advirtió, que había perdido más de una quinta parte de lo que le correspondía, exactamente un 22%.

Su caso no es aislado. En España, jubilarse anticipadamente tiene consecuencias directas sobre la cuantía de la pensión. Cuanto menos tiempo se cotiza respecto al mínimo exigido para obtener la pensión completa, mayor es el recorte aplicado. José María se sintió engañado y desconcertado porque nadie le explicó las consecuencias de dejar de trabajar antes de lo previsto.

Qué implica jubilarse antes del tiempo mínimo cotizado

La jubilación anticipada reduce la pensión en función de coeficientes reductores, establecidos por la Seguridad Social. Estos coeficientes penalizan cada trimestre que se adelante la jubilación respecto a la edad ordinaria de jubilación, que en 2026 se sitúa en 66 años y 6 meses para quienes no hayan cotizado lo suficiente.

Pensionista. Unsplash

José María explica que él cumplía los años suficientes para jubilarse parcialmente, pero no alcanzaba la cotización completa. Como consecuencia, la pensión que percibe cada mes es casi una cuarta parte menor de lo que habría recibido si hubiera esperado hasta la edad legal. Este escenario refleja un problema habitual, porque muchos trabajadores desconocen cómo se calcula la pensión en caso de adelanto. Las diferencias entre la jubilación ordinaria y la anticipada pueden superar los 200 o 300 euros al mes, un impacto significativo en la economía personal.

Consejos para quienes contemplan jubilarse antes de tiempo

Los expertos recomiendan informarse con detalle antes de tomar la decisión. Conocer los coeficientes reductores y calcular la pensión estimada puede evitar sorpresas desagradables. En algunos casos, conviene valorar otras opciones, como seguir trabajando unos meses más, compatibilizar trabajo y pensión o incluso retrasar la jubilación parcial para mejorar el cobro final. Para José María habría sido útil recibir asesoramiento previo para que supiera que la jubilación anticipada no es gratuita y viene con un coste que muchos descubren demasiado tarde.

Así pues, jubilarse antes de tiempo puede aliviar la rutina diaria, pero también recorta significativamente los ingresos futuros. La experiencia de José María es un aviso claro: informarse y planificar es clave para no perder de forma innecesaria parte de la pensión que con esfuerzo se ha cotizado durante toda la vida laboral.