Gerard Piqué es un futbolista fuera del normal porque hace cosas que el resto no hacen. Es un empresario de éxito aparte de un jugador fuera de serie, pero también está al día en las revoluciones. Si en las últimas semanas la emergencia del cambio climático se ha convertido en prioridad número 1 para la sociedad mundial, Piqué también conciencia a sus seguidores y sus hijos de la necesidad del ecologismo.
El defensa del Barça ha compartido a través de las redes sociales como él y sus dos hijos aprovechan una semana de paro de selecciones y cuando ni Milan ni Sasha tienen escuela para "cuidar nuestro planeta". Y muestra como una de las tareas que hacen por las montañas barcelonesas es recoger plástico.
Un gesto que quizás pasará desapercibido pero que da una pista más de la vertiente extrafutbolística de Piqué. Salvar el planeta o al menos intentarlo es el primer paso.
