El exvicepresidente del grupo Isolux Corsán, José Gomis Cañete, ha declarado este jueves como testigo en la Audiencia Nacional  en el juicio contra la familia Pujol Ferrusola y nueve empresarios, acusados de corrupción. Gomis ha explicado que hizo una “inversión privada”  en la compra de unos terrenos en México para hacer un proyecto turístico con Jordi Pujol Ferrusola y el entonces presidente de Isolux, Luis Delso, que es uno de los nueve empresarios que se juzgan. Gomis ha añadido que en el año 2008 revendieron el proyecto a su grupo, que Delso y él controlaban (con un 53% de las acciones), por un valor  que “multiplicaba por 6 la inversión inicial”, es decir por 126 millones de dólares o unos 80 millones de euros, de los cuales Pujol Júnior recibió unos 15 millones de euros, a través de su empresa IMISA.

Para el fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo esta actuación es irregular. Por el contrario, los abogados defensores, Cristóbal Martell, en nombre de Pujol Júnior, y Óscar Morales, en nombre de Delso (el único de los diecisiete acusados presentes en el juicio hoy), han pedido a Delso que aclarara la operación. "No regalo nada a nadie, todo el mundo puso su parte de inversión", ha contestado Gomis al fiscal cuando le ha dicho que Pujol Ferrusola "solo puso un peso" en la sociedad que crearon para hacer la inversión.

En este sentido, el entonces consejero delegado de Isolux Corsán, Antonio de Padua Portela, ha declarado al tribunal que el grupo aprobó comprar el proyecto Azul de Cortés, después de hechas las oportunas consultas y auditorías de expertos. También ha indicado que el consejo lo aprobó, sin la presencia de Delso y Gomis, "por conflicto de intereses".

Una operación "real"

Precisamente, en la sesión del miércoles, el ingeniero Francisco Javier Puerta, que fue entre 2008 y 2017 director general del proyecto turístico Azul de Cortés en Baja California Sur (México) que desarrolló Isolux Corsán, declaró como testigo que la venta de los solares, en una sociedad donde estaba el primogénito del presidente Pujol, fue "una operación real”. 

Isolux Corsán compró en diciembre de 2008 los terrenos, 750 hectáreas a lo largo de dos kilómetros y medio de playa para desarrollar un importante proyecto inmobiliario de alto nivel con hoteles y campo de golf y con la idea de conseguir un negocio con un valor de precio de venta de unos 6.000 millones de euros, por lo que era un proyecto "rentable", según el ingeniero.

Un solar de Palamós y "los Pujol de Catalunya"

En la sesión, también han declarado como testigos Esteban Ayats y David Ruiz, que el 2004 compraron por 4,8 millones de euros un solar en Palamós, que era propiedad de Mercè Gironès, exmujer de Jordi Pujol Ferrusola y también  procesada, que los compró tres años antes por unos 100.000 euros. Han aclarado que el 2004 ya constaba en el planeamiento urbanístico que aquellos solares pasaría a urbanizable, que se había de desarrollar, y que Copisa les dejó 3 millones de euros para adquirirlos. La crisis del 2008 frenó su proyecto de construir pisos, han manifestado.

El abogado del Estado ha insistido a preguntar a Ruiz si conocía que la propietaria era la exmujer de Pujol Júnior, y al obtener la negativa por respuesta, y decir que no la conocía, le ha llegado a preguntar: "¿No sabía que eran los Pujol de Catalunya?"

La Fiscalía y la Abogacía del Estado (que no acusa el president Pujol), acusan la familia Pujol y los empresarios de asociación ilícita para obtener beneficios en proyectos públicos, que por ahora no se ha demostrado. Las penas que les piden van de 8 a los 29 años de prisión, por también esconder una fortuna en Andorra.

El abogado de Gironès, el penalista Oriol Rusca, ha preguntado a Ruiz  "si fue forzado o influenciado" a comprar aquel solar  de Palamós, y ha contestado que no. Otras defensas han preguntado a los testigos quién gobernaba entonces el Ayuntamiento de Palamós,  y han respondido: "El PSC", como en la operación bajo sospecha en l'Hospitalet de Llobregat.