El tiempo corre para miles de jóvenes que sueñan con comprar su primera vivienda. Los avales ICO, la principal ayuda pública para facilitar el acceso a la hipoteca a menores de 35 años, tienen fecha de caducidad marcada en rojo en el calendario: el 31 de diciembre de 2027. A partir de ese momento, si no hay una nueva prórroga, esta herramienta desaparecerá y con ella una de las pocas vías para comprar sin disponer de grandes ahorros previos.
Esta ayuda permite financiar hasta el 20% del precio de la vivienda que normalmente los bancos exigen como entrada, un obstáculo casi insalvable para muchos jóvenes y familias con ingresos medios. El Estado actúa como avalista, reduciendo el riesgo para las entidades financieras y facilitando la concesión del préstamo. Sin embargo, su continuidad más allá de 2027 no está garantizada.
Qué son los avales ICO y por qué tienen fecha de caducidad
Los avales del Instituto de Crédito Oficial se pusieron en marcha como una medida excepcional para facilitar la compra de la primera vivienda, especialmente entre jóvenes y familias con menores a cargo. El mecanismo es sencillo, el banco concede la hipoteca, pero el Estado avala hasta ese 20% que el comprador no puede aportar de entrada.

El programa fue concebido con un horizonte temporal limitado y ya ha sido prorrogado, lo que confirma que no se trata de una ayuda estructural sino coyuntural. El actual marco legal fija su finalización en diciembre de 2027, y aunque existe margen político para ampliarlo, a día de hoy no hay ninguna garantía de que vaya a hacerse. Esto significa que quienes quieran beneficiarse deberán comprar y firmar la hipoteca antes de esa fecha, algo que en la práctica reduce el plazo real a unos 24 meses.
A quién afecta y qué pasará si no se prorroga
La desaparición de los avales ICO afectaría especialmente a jóvenes menores de 35 años y a familias sin ahorros suficientes, que volverían a enfrentarse a la exigencia clásica de tener que aportar entre el 20% y el 30% del precio de la vivienda entre entrada e impuestos. En un contexto de precios elevados, esto supone decenas de miles de euros fuera del alcance de muchos.
Así pues, los avales ICO se han convertido en una ayuda con cuenta atrás. Dos años pueden parecer mucho tiempo, pero en el mercado inmobiliario es un margen muy estrecho para quien aún está intentando dar el primer paso hacia la vivienda en propiedad.