El Opel Frontera eléctrico supone uno de los movimientos más inteligentes de la marca alemana en su nueva etapa. No es el modelo más avanzado del mercado ni pretende convertirse en referencia tecnológica, pero sí destaca como un producto especialmente bien planteado. Su atractivo visual, unido a un enfoque racional y a un posicionamiento económico muy ajustado, lo convierten en uno de los eléctricos más equilibrados de su categoría.
Opel ha entendido que el éxito del coche eléctrico generalista no pasa por ofrecer cifras espectaculares, sino por ajustar correctamente todos los elementos del conjunto. El Frontera BEV es un buen ejemplo de ello: un coche pensado para el uso real, con un diseño convincente, espacio suficiente y una relación calidad/precio que marca distancias frente a muchos rivales más ambiciosos, pero también más caros.
Un diseño moderno que refuerza su valor
El diseño exterior es uno de los principales argumentos del Frontera eléctrico. Opel ha logrado un modelo con presencia, reconocible y visualmente atractivo, algo que no siempre ha sido habitual en su gama. El frontal adopta el nuevo lenguaje estético de la marca, con una imagen limpia y robusta que transmite modernidad sin excesos.

Las proporciones están bien resueltas. La silueta compacta, la altura contenida y los volúmenes equilibrados refuerzan su carácter práctico y urbano, sin renunciar a una imagen sólida. No es ningún secreto que el diseño influye de forma directa en la percepción de calidad, y en este sentido el Frontera BEV juega claramente a favor.
La zaga mantiene esa misma filosofía, con líneas sencillas y un tratamiento visual coherente. Lo destacable en este caso es que el diseño no busca impresionar de forma artificial, sino ofrecer una estética duradera y funcional, algo que encaja perfectamente con su planteamiento general.
Interior práctico y bien aprovechado
El habitáculo sigue la misma línea de sensatez. Opel ha optado por un interior funcional, bien organizado y con una calidad percibida acorde a su posicionamiento. Los materiales cumplen, los ajustes son correctos y la disposición de los mandos prioriza la ergonomía y la facilidad de uso.
El espacio interior es uno de sus puntos fuertes. Las plazas traseras ofrecen una buena habitabilidad y el maletero resulta suficiente para un uso familiar, reforzando su perfil polivalente. No pretende competir con modelos de mayor tamaño, pero sí ofrecer una solución equilibrada para el día a día.

El equipamiento disponible desde los niveles de acceso resulta razonable, evitando obligar a versiones superiores para contar con elementos esenciales. Este enfoque contribuye de forma clara a mejorar la percepción de valor del conjunto.
Versiones, autonomía y precios ajustados
La gama del Opel Frontera eléctrico se articula en dos versiones claramente diferenciadas. La variante de acceso cuenta con una batería de 44 kWh, una potencia de 113 kW (156 CV) y una autonomía homologada en torno a los 305 kilómetros WLTP. Es una configuración pensada para un uso principalmente urbano y periurbano, con costes contenidos y un planteamiento sencillo.
Por encima se sitúa la versión con batería de 54 kWh, que eleva la autonomía hasta aproximadamente 400 kilómetros WLTP. Esta variante amplía notablemente el radio de acción del modelo y lo hace más versátil para desplazamientos interurbanos, manteniendo un equilibrio razonable entre prestaciones y eficiencia.
En cuanto a precios, el Frontera eléctrico parte desde una cifra situada ligeramente por encima de los 25.000 euros antes de ayudas, posicionándose como uno de los SUV eléctricos más accesibles del mercado. Incluso en su versión de mayor autonomía, el precio sigue claramente por debajo del de muchos rivales directos, reforzando su atractivo global.
En conjunto, el Opel Frontera BEV no pretende ser el mejor en todo, pero sí uno de los más coherentes. Atractivo por diseño, práctico por concepto y muy competitivo por precio, es un modelo redondo en muchos sentidos y uno de los eléctricos generalistas con los que resulta más complicado competir cuando se analiza la relación calidad/precio de forma global.