La actuación del Real Madrid volvió a ser vergonzosa. Después de una buena dinámica de resultados y de sensaciones, contra el Benfica recordaron a ese equipo apático y sin ideas que fue eliminado por el Albacete en Copa del Rey. Perdieron con total justicia, y se quedaron fuera del top 8 de la fase regular de la Champions League, provocando que tengan que disputar, por segundo año consecutivo, una fase previa, acumulando dos partidos más en el calendario.

Hay muchos futbolistas señalados por la debacle en Lisboa, y son pocos los que se salvan de las críticas. Álvaro Arbeloa tampoco ha conseguido mejorar la imagen del equipo, y ha quedado comprobado que Xabi Alonso no era el problema. Los capitanes se mostraron muy decepcionados por la lección de humildad, y es evidente que en estos momentos no pueden ser considerados como aspirantes al título. Entre los más enfadados, se encontraba Fede Valverde, quien volvió a ejercer como capitán.

No puedo ocultar que estaba avergonzado por la actitud de varios de sus compañeros, y por el rendimiento que mostraron en el Estadio da Luz. Y un nuevo ejemplo fue Eduardo Camavinga, que ingresó al terreno de juego en el minuto 55, reemplazando a Aurelien Tchouaméni. La idea del entrenador era aportar más solidez y criterio en el centro del campo, pero una vez más se pudo ver que la mejor versión del ‘6’ ha quedado en el pasado.

Eduardo Camavinga 

Estuvo desastroso en todos los sentidos, perdiendo muchos balones, y las críticas que ha recibido en los últimos meses son totalmente justas. No se parece en nada a ese futbolista que logró enamorar al Santiago Bernabéu cuando tan solo era una joven promesa, y que parecía tener el potencial y las habilidades necesarias para marcar una época. Las lesiones y su irregularidad han provocado que se quede por el camino, y que haya cada vez más gente que pida su venta a Florentino Pérez.

Valverde es uno de los detractores del internacional francés, ya que se ha cansado de tener que estar constantemente corrigiendo sus errores y sus desajustes, como han explicado desde periódicos uruguayos.

Valverde pide dejar a Camavinga en el banquillo y regresar al centro del campo

Fede es uno de los grandes afectados por la confianza que Arbeloa le ha dado a Camavinga desde que Arbeloa asumió el cargo de entrenador. Porque esto le ha obligado a continuar jugando como lateral derecho, donde no se encuentra cómodo.

Por este motivo, Valverde exige hacer un cambio en la alineación, y regresar al centro del campo, dejando al ex del Stade Rennais como suplente.