El partido de Franco Mastantuono en el Estadio da Luz ha marcado un antes y un después en su corta etapa vinculada al Real Madrid. El argentino firmó una actuación muy por debajo de lo exigible, especialmente en un escenario de máxima exigencia como el duelo ante el Benfica, y su rendimiento no pasó desapercibido para nadie dentro del club. La sensación fue unánime, porque el argentino estuvo superado y a años luz del nivel que se espera de un futbolista que aspira a hacerse un hueco en la estructura blanca.

La actuación del joven argentino fue, sin exagerar, una de las más flojas que se recuerdan en los últimos meses en un partido de este contexto. Falló en la toma de decisiones, perdió mil y un balones y mostró que no está preparado para el Real Madrid. No aportó absolutamente nada al equipo cuando el partido lo exigía. Un cúmulo de errores que acabó colmando la paciencia del cuerpo técnico.

Un mensaje directo y sin rodeos de Arbeloa

Tras el encuentro en Lisboa, Álvaro Arbeloa fue claro y contundente con Mastantuono. El técnico no quiso paños calientes ni discursos de esos que hace en sala de prensa. El mensaje fue directo porque con ese nivel no va a llegar a ningún sitio en el Real Madrid. Arbeloa le trasladó que las oportunidades no son infinitas y que el club no puede esperar eternamente a que dé el paso adelante. Porque costó más de 60 millones y no está demostrando nada. 

Franco Mastantuono
Franco Mastantuono

No se trata solo de un mal partido, sino de una tendencia que empieza a preocupar seriamente. El Real Madrid exige impacto inmediato cuando se llega al club para competir al máximo nivel, y Mastantuono no mostró ninguna de esas cualidades en Da Luz.

Un futuro lejos del Bernabéu si no hay giro radical

La conclusión es que si no hay un cambio drástico e inmediato, lo mejor para el jugador es buscarse un equipo. Prolongar esta situación no beneficia a nadie. Ni al futbolista, que sigue acumulando actuaciones negativas, ni a una entidad que no puede permitirse procesos largos con jugadores que no responden. Y es que la realidad es que hoy nadie en Chamartín se imagina a este Mastantuono jugando de forma habitual. El nivel mostrado ante el Benfica ha dejado tocada su credibilidad deportiva y ha reforzado la idea de que está muy lejos del estándar Real Madrid.

Así pues, el argentino encara semanas decisivas. O reacciona de forma inmediata y da un salto que hasta ahora no ha dado, o su etapa vinculada al club blanco puede quedar sentenciada antes de despegar. En Lisboa quedó claro que la paciencia se ha agotado.