La plataforma Barcelona Oberta, que reúne los ejes comerciales y turísticos del centro de la capital catalana, está molesta con la alcaldesa, Ada Colau. La razón es la bienal de pensamiento Ciutat Oberta que promueve la alcaldesa y que arrancará el próximo otoño con la participación de cerca de 50 pensadores que reflexionarán sobre la problemática y el futuro de las ciudades.
Más allá de la evidente similitud de los nombres de la entidad y del evento cultural, el presidente de Barcelona Oberta, Gabriel Jené, ha denunciado en declaraciones a este diario lo que considera un intento de "sembrar la confusión" entre lo que representan las dos iniciativas, aunque respeta que el ayuntamiento plantee un espacio de debate sobre la ciudad.
Barcelona Oberta nació en 2014 con la voluntad de reivindicar una mayor apertura en la regulación de los horarios comerciales y ha ido derivando hacia la defensa del turismo con el objetivo de que los beneficios que proporciona reviertan en todos los distritos de Barcelona. "Somos una entidad asentada, con un recorrido reivindicativo", señala Jené.
Por eso, sus responsables se han puesto en guardia delante de lo que consideran un intento de Colau de dar proyección a su discurso "dogmático" y "al servicio de unos determinados intereses políticos" aprovechando la bienal Ciudad Abierta.
