“Aquel día me morí. Fue mi muerte civil. (...) Jamás recuperaré mi honor”. Emocionado y roto, Eduard Pujol, senador por Junts, ha expresado así el dolor que sufrió y el linchamiento mediático padecido, cuando la dirección de Junts le obligó a dejar sus cargos políticos en el Parlament y la militancia en octubre de 2020, al ser acusado por dos mujeres de acoso sexual. Ha sido este miércoles en el juicio contra una de las dos mujeres, Eva Ràfols, acusada de los delitos de injurias, calumnias y acoso al político catalán, que además de una pena de prisión le pide una indemnización de 50.000 euros. El procedimiento contra la segunda denunciante, la concejala de Pineda de Mar Noemí Llorens, se archivó cuando ella presentó en el juzgado un escrito en el que pedía perdón a Pujol y negaba que hubiera sido acosada por él.

En el juicio, el magistrado del juzgado de lo Penal 23 de Barcelona ha preguntado a Pujol y a los testigos. La acusada se ha acogido a su derecho a no declarar y solo ha respondido a las preguntas, pocas, de su abogado. Ha explicado que tuvo una relación “esporádica y puntual” con el político en el año 2019. La acusada no ha justificado, pero tampoco ha negado que le enviara más de 3.000 mensajes de WhatsApp en los que amenazaba a Pujol con hacer pública sus intimidades.

Además, lo acusó de “violador” en las redes sociales e incluso publicó la foto del hijo menor  de Pujol y la sobrina, diciéndole “violador de menores”. La acusación de Pujol, ejercida por la penalista Judit Gené, sí que ha podido preguntar a la amiga de la acusada, la cual ha asegurado que Eva “se obsesionó” con Eduard, cuando dio por terminada la relación, según fuentes judiciales.

Restituido por Junts

En la vista, también han declarado como testigos los entonces responsables de Junts. Jordi Sánchez, entonces secretario general de Junts, explicó que estaba en prisión, condenado por la causa del 1-O, cuando recibió una carta con acusaciones muy graves, incluso de agresión sexual, contra Eduard Pujol, y por “la honorabilidad del partido” lo apartaron.  También explicó que la entonces diputada Aurora Madaula, por su cargo de responsable de Feminismo del partido, recibió a las dos denunciantes.

Sánchez ha añadido que seis meses después, como las mujeres no presentaban ninguna denuncia en el juzgado, decidió restituir a Eduard Pujol, y se le devolvió el carnet de militante en junio de 2021, momento en que su abogada presentó denuncias contra las dos mujeres por acusaciones falsas. En los últimos años, Pujol ha sido diputado en el Congreso por Junts y desde julio de 2024, senador por el partido que preside Carles Puigdemont.

En el juicio también ha declarado Albert Batet, entonces presidente del grupo parlamentario de Junts, como testigo, el cual ha recordado que Pujol le decía “es injusto, todo es mentira”. David Saldoni, entonces secretario de organización de Junts, también ha declarado en el juicio, en este caso por videoconferencia.

El juicio continúa el 5 de febrero con los informes finales de la acusación y la defensa. La Fiscalía no acusa porque es un delito privado, a pesar de ello, ha estado presente en la vista.