El Ayuntamiento de Barcelona tiene previsto destinar 1,8 millones de euros a mejorar un total de 41 áreas de juegos infantiles de la ciudad, una vez ha aprobado dos proyectos de arreglo de estos espacios con la voluntad de adecuarlos y renovarlos para favorecer la proximidad de los juegos a los niños, garantizar la máxima calidad y seguridad de las instalaciones y promover el recreo al aire libre.
En concreto, se harán los cambios necesarios para sustituir los elementos de juego y de infraestructura estropeados de las áreas que, por su antigüedad y su desgaste por el uso intensivo, se han vuelto obsoletos o hace falta que se renueven. Se harán actuaciones integrales o parciales, y se sustituirán juegos, pavimentos, vallas, encintados y mobiliario urbano. Las áreas que se mejorarán están situadas en Ciutat Vella, Eixample, Sants-Montjuïc, Nou Barris, Sant Andreu y Sant Martí.
841 áreas de juegos en toda la ciudad
Actualmente, Barcelona dispone de 841 áreas de juegos infantiles repartidas por toda la ciudad. La dotación de juegos en las áreas es heterogénea, ya que está supeditada a la superficie disponible y al diseño de la misma. Además, todos los distritos disponen de áreas accesibles para dar servicio a toda la ciudadanía.
En la categoría de juegos llamados tradicionales, las áreas disponen de toboganes, columpios, mecedoras, redondas saltarinas, castillos y carruseles, entre otros; y engloban el 75% de los elementos totales. El 25% restante se consideran juegos modernos, y disponen de tirolina, péndulos, juegos de equilibrio y para trepar, entre otros.
Mantenimiento y revisión constante
Dentro del marco legal y normativo, el Ayuntamiento de Barcelona vela para que las áreas de juegos municipales cumplan las certificaciones según las normas UNE 147103, UNO-EN 1176 y UNO-EN 1177, mediante el Pliego de Condiciones técnicas para el diseño, ejecución y recepción de estos espacios lúdicos.
La renovación de los espacios de juego es un tema primordial en el mantenimiento de los mismos para prevalecer la seguridad de los usuarios, y se hace en función del tipo de juego y de la intensidad de uso. Todas las certificaciones se tienen que renovar anualmente. Su vida útil se calcula en torno a los 15 años según el tipo de juego y la intensidad de uso.
Todos los emplazamientos siguen las siguientes pautas de mantenimiento: inspección preventiva y mantenimiento correctivo –tres veces por semana para detectar anomalías o desperfectos–, inspección funcional trimestral, aireado y desinfección bimensual y cambio de arena bianual, pintura del 40% de elementos de juego cada año y la limpieza de los elementos de juego cuando se detecta la incidencia.
