El viento no se ha ido de Catalunya. Aunque este viernes ha dado una tregua, después de los ventarrones del jueves, se espera que vuelva a soplar fuerte a partir de esta tarde y, sobre todo, durante el sábado. Por ello, Protecció Civil ha alertado del riesgo y ha pedido "no bajar la guardia", aunque asegura que el episodio de viento del sábado no es "comparable" al del jueves. Las rachas más fuertes, además, no afectarán a todo el país, sino que las zonas con más riesgo son las del Pirineo, Prepirineo, el oeste y suroeste de Catalunya y el Empordà, donde el Meteocat prevé un grado de peligro máximo de 4 sobre 6 y vientos de alrededor de los 100 km/h.
Desde Protecció Civil, sin embargo, han puesto el foco en las calles de Carnaval que tendrán lugar este fin de semana en diversos municipios del territorio. Así lo ha dicho en declaraciones a los medios el subdirector de Programas de Protecció Civil, Sergio Delgado, aunque ha asegurado que no se plantean restricciones ni la suspensión general de desfiles, pero sí recomendaciones. Delgado ha indicado que el sábado no se espera la caída de árboles o elementos estructurales que puedan suponer un riesgo "vital" para las personas y ha explicado que han pedido a los ayuntamientos que refuercen la seguridad de los recorridos y los ajusten, si es necesario, para garantizar la seguridad.
Así, a diferencia del ES-Alert enviado el jueves de manera conjunta a todo el país —lo cual acarreó críticas de alcaldes y empresarios de las comarcas menos afectadas—, para este sábado Protecció Civil quiere dejar más margen a los ayuntamientos para tomar las decisiones que crean oportunas. Según Delgado, dependerá de la "singularidad" del municipio, que debe vigilar en función de si el viento que sopla es el esperable o supera los valores. "Entre 90 y 120 km/h es donde se podrían producir situaciones de riesgo importante", ha asegurado. De esta manera, no hay una recomendación general de suspensión y será cada municipio quien deberá "afinar" en qué condiciones se lleva a cabo la celebración del Carnaval. De hecho, Llançà (Alt Empordà) y Sant Feliu de Guíxols (Baix Empordà) han sido los dos primeros municipios en tomar medidas. Ambos ayuntamientos han anunciado cambios de fechas por seguridad y para evitar que la meteorología haga inviable la fiesta.
Con algunos Carnavales ya en marcha y otros —la mayoría— que comenzarán o tendrán el plato fuerte el sábado por la tarde, "tenemos 24 horas para hacer el ajuste adaptado a la realidad de cada municipio", ha apuntado. Algunas de las recomendaciones que ha dado han sido que, si el viento sopla más fuerte en una zona por donde atraviesa la rúa, habría que adaptarla para que no pase por allí, y también sacar vallas si hay obras o emprender otras acciones para ajustarlo a las condiciones climáticas, ha explicado. En todo caso, ha señalado que no esperan situaciones "de gravedad" y, si hubiera incidentes, ha dicho, el sistema tendría capacidad de respuesta.
Fuerte oleaje y riesgo de aludes
Además del fuerte viento, también se prevén intensas nevadas en el Pirineo Occidental, donde se prevén espesores superiores a 20 centímetros por encima de los 1.300 metros y con una cota que comenzará alrededor de los 1.200 metros y que el sábado podría bajar hasta los 600 metros. Esta combinación de nieve y viento puede generar ventisca en zonas expuestas y nieve arrastrada, por lo que se mantiene en prealerta el plan ALLAUCAT debido a la previsión de peligro de aludes en la Vall d'Aran y la Franja Nord Pallaresa.
Además de además, Protecció Civil ha activado la alerta por la previsión de fuerte oleaje, con olas que pueden superar los cuatro metros, durante este fin de semana en el Alt y el Baix Empordà y ha pedido a la ciudadanía extremar la precaución durante todo el fin de semana, evitando acercarse a espigones o a zonas donde rompan las olas en estas dos comarcas, según informan en las redes sociales.
