Lo han logrado entre dos estudiantes del máster universitario en Bioinformática y Bioestadística de la Universitat Oberta de Catalunya y sirve para detectar en pocos segundos si una persona padece dolencias tales como el glaucoma, la retinopatía diabética o las cataratas. Y funciona con un simple selfie.
Mediante IA
La imagen, una vez se toma, es analizada por un aplicativo de inteligencia artificial que la compara con otras contenidas en una base de datos para emitir un prediagnóstico inicial y dirigir a la persona hacia el especialista adecuado. La aplicación tiene hasta nombre: begIA.
Para países con acceso complicado a la sanidad
El sistema, por su sencillez, resulta especialmente interesante para pacientes que viven en lugares con acceso complicado a los servicios sanitarios. Según la OMS, unos 2.200 millones de personas padecen algún tipo de deficiencia visual y, de ese total, cerca de la mitad se podría haber evitado con un diagnóstico precoz. El nombre de la aplicación, begIA, juega con el vocablo euskárico begi (ojo) y las iniciales de la Inteligencia Artificial.Los responsables son Igor García y Francisca Villanueva y la idea nació de una experiencia personal: el desarrollo de una retinopatía diabética. La sufrió, en concreto, un hermano de Francisca.
