El fin de una era se acerca y afectará inevitablemente a muchos usuarios que aún conservan un Mac con procesador Intel. Los de Cupertino se han puesto en contacto con su comunidad de desarrolladores para comunicarles que las apps universales de la Mac App Store que requieran macOS 13 o posterior podrán dejar de ser compatibles con los citados Mac. Esto se debe a que, si se elimina dicha compatibilidad, se simplifica el desarrollo de cualquier aplicación y se optimiza tanto el tamaño de la descarga como el del archivo instalado en el dispositivo.
Un aspecto importante que conviene destacar es que las aplicaciones basadas en Intel no desaparecerán; los usuarios podrán seguir utilizando la última versión compatible disponible. Se trata de un paso más dentro de la transición hacia la era Apple Silicon, donde se priorizan los chips propios de la marca. De hecho, macOS Tahoe será la última versión disponible para los Mac con procesador Intel.
Apple se moviliza y cumple los plazos previstos para los Mac con Intel
Esto significa que las próximas versiones de las aplicaciones serán más ligeras. ¿Cuánto exactamente? Dependerá de cada app, ya que no todas ocupan lo mismo: muchas son livianas por naturaleza al ejecutarse únicamente en la barra de menús, mientras que otras son más complejas, como las suites de diseño o de trabajo. La siguiente versión del sistema operativo, macOS Golden Gate, estará disponible en exclusiva para los Mac que cuenten con un chip M1 en adelante; es decir, será el primer sistema operativo exclusivo para los ordenadores modernos de la era Apple Silicon.
Los de Cupertino también están retirando un componente que fue vital para garantizar la compatibilidad en los inicios de Apple Silicon: Rosetta 2, el entorno que permitía ejecutar aplicaciones basadas en Intel en los nuevos chips de la marca. Es muy probable que tu sistema actual en macOS Tahoe ya te haya avisado de que las aplicaciones que dependen de esta tecnología dejarán de funcionar. Si actualizas próximamente a macOS Golden Gate y mantienes alguna app de este tipo, sencillamente no se ejecutará.
Habrá una pequeña excepción con algunos juegos antiguos que dependen de frameworks basados en Intel. Sin embargo, en su gran mayoría, Intel quedará relegado al pasado de Apple, tal y como ocurrió en su momento con PowerPC, la arquitectura utilizada antes de 2005, cuando se hizo oficial el acuerdo con la compañía de Santa Clara, California. Este movimiento impulsará además la renovación de equipos: aquellos usuarios que necesiten las últimas versiones de sus aplicaciones habituales no tendrán más remedio que dar el salto a un Mac con chip de la serie M. ¿Te parece justa esta decisión?
