Terrassa despliega más de 150 cámaras para reforzar la seguridad y la gestión de la ciudad

El Ayuntamiento de Terrassa ha instalado más de 150 videocámaras en diferentes puntos de la ciudad con el objetivo de reforzar la seguridad, mejorar la respuesta de los servicios municipales y facilitar la gestión del espacio urbano. El alcalde, Jordi Ballart, ha situado la seguridad como una "prioridad política de primer orden" del gobierno municipal. Los dispositivos tienen funciones relacionadas con la seguridad ciudadana, la movilidad, la seguridad vial, las emergencias y la preservación del espacio público. Según Ballart, el despliegue permite dotar a la Policía Municipal de "más herramientas" para "prevenir los hechos delictivos, actuar ante las incidencias e investigar los delitos cuando se producen".

El alcalde también ha defendido que las cámaras son una herramienta "importante" porque "permiten mejorar la capacidad de respuesta y reforzar la percepción de seguridad de la ciudadanía". Dentro del conjunto de dispositivos instalados, Terrassa dispone actualmente de 44 cámaras específicamente destinadas a la seguridad ciudadana. Veinticuatro están situadas en polígonos industriales y 16 más se reparten entre barrios diseminados, puntos considerados especialmente sensibles y diversos accesos estratégicos de la ciudad.

Entre las zonas donde se encuentran estos dispositivos figuran Can Gonteres, Can Boada del Pi, la Font del Rodó y la plaza Joan Santamaria. Además, la plaza Didó cuenta con cuatro cámaras destinadas a reforzar la vigilancia y la capacidad de intervención en este entorno. El despliegue continuará con la incorporación de nuevos puntos de videovigilancia, entre los que se encuentran la calle Sudán y el entorno del Casal Cívico Francisca Redondo, en el barrio de la Maurina.

Paralelamente, Ballart ha reclamado una dotación "mejor" de Mossos d'Esquadra en Terrassa y ha asegurado que el gobierno municipal trabaja para "consolidar" una plantilla de 300 agentes de la Policía Municipal.

Una red que va más allá de la seguridad ciudadana

Más allá de las 44 cámaras destinadas específicamente a la seguridad ciudadana, buena parte de la red tiene funciones relacionadas con la movilidad y la gestión urbana. Cerca de un centenar de dispositivos están distribuidos por los principales ejes viarios, el centro, las zonas peatonales, los accesos y salidas de Terrassa, la Zona de Bajas Emisiones y los polígonos industriales. La ciudad también dispone de cámaras vinculadas al seguimiento del espacio público, las rieras y las zonas forestales.

La red, además, podría seguir creciendo. Terrassa tiene preasignados 78.871,96 euros del Programa específico de videoprotección de la Diputación de Barcelona y los servicios municipales estudian qué proyectos y emplazamientos pueden acoger nuevas instalaciones. Según ha explicado Ballart, esta financiación podría permitir incorporar entre 20 y 30 cámaras más, que se distribuirían de acuerdo con criterios técnicos y las demandas vecinales. El programa de la Diputación está dotado globalmente con dos millones de euros y se dirige a los municipios de la provincia que disponen de policía local.