Una flota de globos ha sido repartida por la estratosfera, la idea es que estos puedan contribuir a la prevención de un gran terremoto. Un método tecnológico bastante interesante y que puede ayudar a evitar catástrofes en diferentes partes del mundo.

Los globos y sensores de presión

La idea de utilizar estos globos flotantes en la estratosfera tiene un fin, ya que a estos se les han atado sensores de presión.

Según lo que se ha dado a conocer es que los científicos planetarios no confían plenamente en una red global de sensores terrestres, por lo que quieren recurrir a tener sensores en la atmósfera.

Han recurrido a este método, basados en que cuando ocurre un terremoto el suelo vibratorio envía infrasonidos a la atmosfera, al estar los globos con los sensores podrán detectar estos sonidos.

Dichos globos flotan en la estratosfera durante varios meses después del lanzamiento, estos siguen pasivamente los patrones atmosféricos que tienen gran altitud.

Estos globos cuentan con unos 11 metros de diámetro y 30 kilogramos, además pueden soportar hasta cuatro instrumentos.

Globo

Este tipo de tecnología en la estratosfera han sido usadas a pequeña escala y han detectado pequeños terremotos locales, pero hasta el momento no han podido detectar grandes terremotos a una gran distancia.

Estos globos fueron muy útiles el 14 de diciembre de 2021, cuando un terremoto de magnitud 7,3 sacudió el Mar de Flores de Indonesia. En tan solo 10 minutos, los cuatro globos de Strateole-2 de IASE en un radio de 3.000 kilómetros pudieron detectar el infrasonido resultante a altitudes de hasta unos 20 km.

Con los datos aportados por los sensores en los globos, el equipo encargado de la investigación logró calcular con bastante precisión la magnitud del terremoto, así como otros parámetros importantes.

Los datos fueron tan completos que lograron rastrear incluso hasta la dispersión de la onda sísmica en la superficie.

El uso de estos globos con sensores ha sido tan exitoso que están considerando usarla en el espacio exterior, como por ejemplo en el planeta Venus ya que este sistema permite el estudio de las zonas más difíciles de monitorear, haciéndolo muy útil para el estudio tanto de nuestro planeta como de algunos otros.