Si eres de los que creen que las super mega construcciones de barcos y naves se encuentran sólo en la cabeza de los creadores de dibujos animados, te decimos que no es así.
En las últimas semanas, se ha estado hablando mucho del Air Yacht. Es un modelo de barco que sería creado sólo para multimillonarios y que tendría la opción de incluso volar. ¿Es posible? Dependiendo del financiamiento.
Air Yacht
Un modelo que no está al alcance de todos
Claro está, de momento se han colado sólo el prototipo de este tipo de barco o de nave, la verdad cuesta asignarle un nombre por sus cualidades, pero el aparato es un producto digno del salón de la justicia de DC o de los supermillonarios más grandes del mundo.
El encargado de producir este prototipo de producto es Pierpaolo Lazzarini. Con su Air Yacht no sólo ha buscado tener la atención de las personas, sino que muestra una versión moderna de cómo podrían ser las aeronaves o barcos.
Un catamarán que vuela
Lazzarini dice, que, en caso de contar con los recursos para crear este tipo de dispositivo, sería un objeto para nada contaminante, ya que no genera CO₂. Su funcionamiento está hecho con hidrógeno para producir electricidad.
¿Cómo podría volar?
Según los cálculos hechos por el propio Lazzarini, se usaría la estructura de los zepelines –tipo panal de abeja- para que pudiera volar con helio. En caso de ser diseñado, el creador de la obra asegura que este barco-avión, pudiera volar hasta por 48 horas y con una fuerza de 100 kilómetros por hora.
El yate que vuela
La opción de barco sería sólo decorativa o para poder “aparcarlo” en el mundo. La nave no tendría la capacidad de navegar como un crucero, simplemente pudiera mantenerse en el agua a flote antes de su nuevo vuelo.
Por ahora, pudiera decirse que la creación de este tipo de nave sólo sería posible en una película de Marvel o de acción, pero sí puede elaborarse, el único problema es el financiamiento.
Los multilmillonarios tendrían que ponerse de acuerdo para desembolsar más de 500 millones de dólares para obtener esa “nave de paseo”. Puede que, en el futuro, sea más probable verla, ya que los componentes y la tecnología apuntan –una vez más- a que el futuro es en el aire.
