39 vecinos de uno de los edificios adyacentes al que el domingo sufrió una explosión que comportó la muerte de una persona y heridas a quince personas más han sido desalojados este lunes por la noche. La decisión se ha tomado como medida preventiva por los daños estructurales que ha sufrido el edificio donde viven, después de las inspecciones que los servicios de emergencia y los técnicos municipales han hecho durante toda la tarde en las viviendas de la zona.

Se trata de un bloque de cuatro plantas situado en el número 39 de la calle Elisenda de Montcada, y de todos los que han resultado afectados por la onda expansiva de la explosión del domingo, es lo único que toca pared por pared con el edificio siniestrado.

Una vez se ha comprobado la afectación en el edificio se ha decretado el desalojo. Sin embargo, en la práctica no ha habido que desalojar a muchos vecinos, dado que la mayoría ya habían pasado la noche en otros domicilios porque la explosión ha estropeado la mayoría de ventanas.

Los habitantes desalojados del número 39 de la calle Elisenda de Montcada que no se puedan reubicar en casas de familiares o conocidos irán a pasar la noche en un hotel de un municipio próximo. Previamente ya se había determinado que diez personas de la zona afectada también irían a dormir a un hotel.