"Los catalanohablantes continúan escondiendo su lengua, lo que dificulta la acogida lingüística de la población recién llegada". Esta es la conclusión a la que ha llegado Plataforma per la Llengua en su último InformeCAT, correspondiente a 2026. La entidad para la promoción del catalán sostiene en la investigación, presentada este jueves, que la lengua se encuentra en una "situación de emergencia" por un conjunto de factores demográficos, jurídicos y de conducta individual.
El informe recoge que solo el 19,7% de la población de Catalunya usa el catalán cuando se dirige a una persona que cree que es originaria de otro país, mientras que la gran mayoría, un 71,1%, lo hace en castellano. Este dato sale de una encuesta ómnibus del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) de 2025, y para Plataforma per la Llengua muestra una tendencia que "condiciona la acogida lingüística de la población recién llegada y dificulta la consolidación del catalán como lengua de cohesión social".
El informe señala también que solo el 22% de los residentes en Catalunya inician siempre las conversaciones en catalán con cualquier otra persona, mientras que un 20,7% admite que no lo hace nunca. "En conjunto, los datos confirman que una parte importante de los catalanohablantes continúa abandonando la lengua en las interacciones cotidianas, sobre todo con las personas que identifican como no catalanohablantes. Esto evidencia que este comportamiento continúa siendo uno de los principales obstáculos para la expansión del catalán", concluye la plataforma para la promoción del catalán.
El InformeCAT 2026 sostiene que, además de esta "tendencia a esconder la lengua", el retroceso del uso social del catalán se explica por una conjunción de factores más amplia. Por ejemplo, Plataforma per la Llengua sostiene que el catalán se encuentra "en una situación de desigualdad" respecto del castellano en el marco jurídico, y señala en este sentido que entre 2021 y 2025 el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó más de un millar de disposiciones normativas que —a su parecer— "privilegiaban el castellano y discriminaban el catalán".
Además, el informe sostiene que las transformaciones demográficas de las últimas décadas en Catalunya han incrementado el peso del volumen de población que no conoce la lengua. Sobre esto, Plataforma per la Llengua señala que "solo el 8,6% de las personas nacidas en el extranjero usan habitualmente el catalán". Un factor que el informe conjuga con el hecho de que muchos catalanohablantes "renuncian" al catalán con estos interlocutores: "Solo el 17,4% de las personas que inician una conversación en catalán mantienen la lengua cuando reciben una respuesta en castellano", apunta.
Finalmente, el InformeCAT advierte que la predominancia de contenidos audiovisuales en otras lenguas también condiciona los hábitos lingüísticos, especialmente entre los más jóvenes. El documento recoge que solo el 15,9% de los jóvenes de entre 15 y 29 años inician siempre las conversaciones en catalán, una cifra que, a juicio de la Plataforma, "evidencia la fragilidad de los usos lingüísticos entre las nuevas generaciones".
Con todo, otros datos muestran que hay una sensibilidad importante hacia la lengua. El InformeCAT recoge que el 73,8% de la población está de acuerdo en que hay que reforzar la enseñanza del catalán a las personas inmigradas. Asimismo, aportan una encuesta elaborada por el GESOP que indica que el 88,7% de los residentes en Catalunya consideran que aprender catalán puede dar más oportunidades laborales, culturales o de mejora personal a los niños de origen extranjero. "Los datos dibujan, así, un escenario en el que el catalán sigue siendo percibido mayoritariamente como una lengua útil y generadora de oportunidades, a pesar de las dificultades que afronta en los usos sociales cotidianos", apunta Plataforma.
"Emergencia lingüística" en el área metropolitana de Barcelona y las Illes Balears
El informe recoge la Encuesta de usos lingüísticos de la población de Catalunya de 2023, que muestra que menos del 15% de los residentes en el Barcelonès Nord, en el Baix Llobregat Sud y en L'Hospitalet de Llobregat usan habitualmente el catalán. También hay retrocesos significativos en territorios tradicionalmente más catalanohablantes: entre 2018 y 2023, el porcentaje de hablantes habituales exclusivos pasó del 72,2% al 66,8% en las Terres de l'Ebre, del 54,1% al 45,1% en las comarcas gerundenses, y del 65,7% al 56,4% en el Alt Pirineu.
En las Illes Balears, el porcentaje de la población que afirma que sabe hablar bien catalán es del 59,5%, mientras que en la Catalunya del Nord menos de un tercio de los habitantes aseguran que comprenden bien o bastante bien la lengua. Allí, además, el 65,9 % de los exámenes de las PAU se respondieron en lengua catalana en 2025, más de quince puntos menos que en 2014. En la Catalunya del Nord, el 64 % de los residentes son favorables a la enseñanza obligatoria de catalán en la escuela, y en Andorra, los inscritos en los cursos de catalán han crecido un 25,7% este 2026.
