El sinhogarismo, tal como reflejan los datos, es un problema creciente en Catalunya. Cada vez hay más gente viviendo en la calle y, en plena crisis de la vivienda, tener un trabajo ya no significa poder pagar un alquiler o una hipoteca. En este contexto, el Govern, a través del Termcat, y la Fundació Arrels han presentado el nuevo Diccionario del sinhogarismo, que recoge más de 500 términos, con la denominación catalana y sus equivalentes en castellano, francés e inglés, y sus definiciones. En algunos casos, se aportan también notas explicativas para añadir contexto e información complementaria. El objetivo detrás de este diccionario es claro: recoger los conceptos relacionados con la realidad de personas que viven en la calle y ofrecer una terminología precisa y consensuada. Todo ello, para ayudar a comprender mejor una realidad social compleja, “tratarla sin prejuicios y facilitar la toma de decisiones y la gestión en los ámbitos de intervención”.
El diccionario, editado por Abacus, ha sido presentado esta semana en un acto en el Ateneu Barcelonès, en el cual participó el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, en nombre del Govern de la Generalitat, loando la iniciativa. “Hoy presentamos un nuevo recurso para nuestra lengua. El diccionario se suma al conjunto de herramientas que contribuyen a fijar y a difundir la terminología del catalán. Y de esta manera, también, a reforzar su presencia en todos los ámbitos. Disponer de este vocabulario común y consensuado en el ámbito del sinhogarismo facilitará el trabajo de numerosos colectivos. De los legisladores, de los profesionales de los servicios sociales, de las administraciones y de las entidades del tercer sector. También de los periodistas, de los opinadores, que tienen un papel importante a la hora de crear una sociedad democráticamente sana”, ha destacado el conseller en el acto de presentación de la obra, donde ha querido ir más allá del contenido puramente lingüístico y celebrando que pueda ayudar a acercar un “fenómeno lamentable” al conjunto de la sociedad.
El diccionario, que se puede comprar en las librerías, recoge términos como persona sin hogar, persona sin techo, modelo de primero la vivienda (housing first), aporofobia (fobia, rechazo o aversión hacia las personas pobres) o arquitectura hostil. Este último hace referencia a aquellos elementos en espacios públicos o privados pensados para excluir a personas sin hogar, como los bancos individuales donde las personas no se pueden estirar, barrotes o pinchos en el suelo. En palabras de la directora de la Fundació Arrels, Beatriz Fernández, “el diccionario nace de la necesidad de disponer de una terminología precisa en catalán para hablar de la problemática y quiere ser una herramienta para luchar contra el estigma. Cuando hablamos de sinhogarismo, hablamos de personas con nombre y apellidos, con historias de vida, derechos que han sido vulnerados. Y las palabras que usamos para hablar de ellas son muy importantes”.
