El Hospital Sant Joan de Déu separará a dos siamesas de Mauritania recién nacidas, según ha informado el mismo centro este viernes. Hoy por hoy, los especialistas practican pruebas preparativas para poder separar quirúrgicamente a Khadija y Cherive —que están unidas por el abdomen. El Ejército del Aire español trasladó el miércoles pasado en un avión medicalizado a las dos gemelas, que han llegado este 27 de octubre a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del hospital. El caso recuerda en cierta manera al del Olivo, el niño que viajó desde México hasta Barcelona para que le extirparan un tumor cerebral en el mismo centro ahora hace un año.

Tienen menos de un mes de vida, ya que nacieron el pasado 8 de octubre. Están unidas por la parte superior del abdomen, con un cordón umbilical único y un peso conjunto de 5,2 kilogramos. Serán operadas en los próximos días para separar sus cuerpos y que "puedan tener una vida normal". Las hermanas viajaron a Barcelona acompañadas por familiares, médicos militares y personal sanitario de Sant Joan de Déu, y ahora son atendidas por los equipos de Neonatología y de Cirugía. También las atienden especialistas del mismo centro barcelonés en Cardiología, Gastroenterología, Nutrición y Anestesia, entre otros.

Pruebas complementarias a las gemelas

La situación clínica de las criaturas es estable, respiran sin dificultad y sin oxígeno suplementario. En estos momentos, se les están haciendo pruebas complementarias a las que se llevaron a cabo en su país de origen con el fin de "disponer de información más precisa y planificar su separación". La cirugía está prevista para los próximos días y la recuperación se realizará a la misma Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.

Hay que recordar que los gemelos siameses son dos bebés que nacen conectados físicamente. Se desarrollan cuando el embrión se separa parcialmente para formar a dos individuos, que permanecerán conectados físicamente generalmente por el pecho, el abdomen o la pelvis —aunque pueden compartir unos o más órganos internos. Muchos de ellos ya no están vivos cuando nacen o mueren poco después del parto, pero los avances en cirugía y tecnología han mejorado las tasas de supervivencia. Algunos siameses que sobreviven pueden ser separados quirúrgicamente, la operación de la cual depende del sitio donde están unidos y de cuántos y qué órganos comparten. También depende de la experiencia y la habilidad del equipo quirúrgico. En el caso del abdomen, a menudo comparten el hígado y alguna parte del tracto digestivo superior. Generalmente, no comparten el mismo corazón.

 

Imagen principal: Khadija y Cherive, las gemelas siamesas que serán separadas en el Hospital Sant Joan de Déu / Europa Press