El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, atracará el próximo sábado en el puerto tinerfeño de Granadilla de Abona. Está previsto que los pasajeros extranjeros sean evacuados a sus países de origen, mientras que los 14 ciudadanos españoles que viajan a bordo, 13 pasajeros y un tripulante, serán evaluados tan pronto como lleguen a Canarias y posteriormente serán trasladados a Madrid en un avión militar hasta la base de Torrejón. Desde allí serán derivados al Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid, donde quedarán bajo observación médica y en cuarentena durante el tiempo que sea necesario. Así lo ha confirmado la ministra de Sanidad, Mónica García, que también ha informado que todos los pasajeros que continúan en el barco están asintomáticos. La OMS ha confirmado esta mañana que se han elevado a 8 los casos de personas infectadas, tres confirmadas por laboratorio y cinco sospechosos, y el octavo es un pasajero confirmado por las autoridades suizas que está ingresado en un hospital de Zúrich. La organización también ha confirmado que la cepa de hantavirus, llamada cepa de los Andes, del crucero es transmisible entre humanos. La variante detectada es la predominante en el cono sudamericano y puede derivar en un síndrome pulmonar por hantavirus, una complicación grave que eleva el riesgo de mortalidad hasta cerca del 40%.
“Actuaremos con la máxima prudencia”
La ministra de Sanidad, Mónica García, que ha comparecido ante los medios de comunicación junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha recordado que “la transmisión entre humanos no es habitual, pero tampoco se puede descartar, y siempre se produce en situaciones de contacto muy estrecho entre personas sintomáticas”. García también ha explicado que los españoles evacuados serán sometidos a los protocolos sanitarios que sean necesarios. “Actuaremos con la máxima prudencia para garantizar la seguridad. No solo protegeremos a las personas que lleguen, sino que también aplicaremos todas las medidas de salud pública necesarias para que, en caso de que haya alguna persona sintomática, no pueda transmitir la enfermedad a la población. Por eso harán cuarentena en el hospital Gómez Ulla de Madrid”, ha afirmado. También ha explicado que el período de incubación del hantavirus puede llegar a los 45 días y ha admitido que el tiempo que deberán permanecer confinadas las personas que hayan tenido contacto directo con los enfermos “dependerá de las reuniones técnicas en las que se establezca cuál fue el día cero del contagio”.
La ministra elude la polémica
La decisión del gobierno español de aceptar la llegada del crucero a las islas Canarias ha abierto un enfrentamiento entre Madrid y el gobierno canario, que ha criticado al ejecutivo de Sánchez de falta de información. El presidente canario, Fernando Clavijo, ha insistido en que no considera necesario que el crucero llegue a las Canarias si los pasajeros pueden ser repatriados directamente por vía aérea. Asimismo, ha lamentado que las autoridades canarias no hayan participado en la reunión de urgencia presidida por Pedro Sánchez. La ministra de Sanidad ha justificado que el barco llegue en el plazo de tres días al puerto secundario de Granadilla de Abona, un puerto con poca actividad que se encuentra a diez minutos del aeropuerto de Tenerife Sur. Todos los pasajeros extranjeros serán repatriados a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil, con todas las garantías de seguridad sanitaria y evitando cualquier contacto con la población local. La ministra no ha querido alimentar la controversia con el gobierno canario. “No entraremos en polémicas políticas, ahora no es el momento. Este Gobierno ya ha gestionado muchas crisis”, ha afirmado Mónica García.
“Una cuestión de humanidad”
El ministro Marlaska, por su parte, ha asegurado que la decisión de aceptar la llegada del crucero se ha tomado a petición de la OMS y, sobre todo, por una cuestión “de humanidad”. “En el MV Hondius viajan más de 140 personas, entre pasajeros y trabajadores, que se han visto inmersas en una situación sanitaria grave. Necesitan ayuda y el puerto más cercano con las capacidades técnicas adecuadas es el de las Canarias”, ha explicado. Más allá de las obligaciones éticas y morales, Marlaska también ha apelado a los compromisos legales. En este sentido, ha recordado que el Reglamento Sanitario Internacional —especialmente el artículo 44—, varios convenios de la Organización Marítima Internacional y la propia Constitución española establecen que “es necesario auxiliar y proteger en todo momento al conjunto de los ciudadanos”.
Dalmau sobre los cinco catalanes: “Nos consta que están bien”
En cuanto a los cinco pasajeros catalanes del crucero, el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, preguntado sobre la situación en el marco de la comisión mixta con el Ayuntamiento de Barcelona, ha apuntado que ya han mantenido contacto: “Nos consta que están bien”, ha afirmado el conseller, que se ha alineado con la decisión del Gobierno de acoger el barco en las Canarias, apuntando que es “lo correcto desde el punto de vista humanitario y epidemiológico”. Por eso ha destacado que el Govern mantiene el contacto con las autoridades españolas para “poder garantizar su desembarco en las Canarias”.
