Susto en el Parlament. La cámara catalana ha recibido un paquete sospechoso este miércoles al mediodía dirigido al grupo parlamentario de la CUP que ha activado los protocolos de seguridad después de generar sospechas por su contenido. El paquete, que no tenía remitente, contenía aparentemente un circuito electrónico y varios imanes, hecho que ha llevado a los servicios de seguridad de la cámara a decidir su preservación y a avisar a los especialistas en explosivos de los Mossos d’Esquadra. Una vez inspeccionado, sin embargo, se ha descartado cualquier riesgo. En el interior no había ningún artefacto explosivo, sino un libro con un circuito electrónico incorporado, varios panfletos propagandísticos vinculados a empresas de alarmas de seguridad y otros materiales.

Además, dentro del libro también se ha localizado una nota escrita en catalán con mensajes de odio de extrema derecha, de carácter racista y homófobo. Ante los hechos, la CUP ha querido situar el incidente en un contexto más amplio y ha alertado del aumento de la actividad y la violencia vinculada a la extrema derecha. La formación ha citado varios episodios recientes en la calle, como los incidentes con gas pimienta en Cerdanyola y Ripollet, el atropello de menores en Granollers con insultos racistas, el lanzamiento de cócteles Molotov contra un centro de menores en Vallirana o las amenazas reiteradas a centros y ateneos en todo el país. En este sentido, la CUP ha reiterado su compromiso con el antifascismo, el antirracismo y la lucha contra la homofobia, así como con la defensa de las libertades nacionales y sociales.

Cerrado el acceso lateral para entrar a la cámara

La alerta se ha disparado hacia las 12 h del mediodía cuando el escáner de la puerta por la cual acostumbran a entrar los periodistas y las visitas ha revisado el paquete que no contenía remitente. Esto ha obligado a los Mossos a activar el protocolo de seguridad y a cerrar este acceso para entrar dentro de la cámara catalana. De hecho, los Mossos d'Esquadra que acostumbran a estar en la cámara catalana han pedido ayuda a los Tedax, tal como marca el protocolo. En situaciones similares de años anteriores, también se han detectado envíos, paquetes u objetos sospechosos dirigidos a entidades políticas e institucionales que provocaron dispositivos de seguridad importantes, pero que habitualmente acabaron siendo falsas alarmas o artefactos no peligrosos, como por ejemplo en las sedes de Òmnium Cultural, Esquerra Republicana, la Assemblea Nacional de Catalunya o el Departament d'Interior de la Generalitat. En estos últimos casos, sin embargo, sobre todo se produjeron durante el procés independentista de Catalunya.