A finales de 2025, València se convirtió oficialmente en Valéncia. El PP y Vox, que rechazan cualquier cosa que les recuerde a la unidad de la lengua, aprobaron este cambio en el Ayuntamiento de la ciudad para sustituir el acento abierto, que no existe en castellano, por uno cerrado. Así, la capital del Túria pasaba a ser oficialmente Valencia/Valéncia, primero en castellano y después en valenciano pero con el acento cerrado. Esta decisión se tomó en contra del criterio académico de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, una institución que, dos meses después, ha sentenciado que la denominación correcta de la ciudad es y debería seguir siendo València. Según el informe, esta es la "denominación correcta y adecuada" desde un punto de vista histórico, pero también lingüístico. El texto ha sido aprobado con dieciséis votos a favor, dos en contra y dos abstenciones.
El informe es duro contra la decisión del Ayuntamiento, donde gobiernan PP y Vox, y también contra sus razonamientos para justificar este cambio. “Las consideraciones presentadas resultan insuficientes y carecen de la fundamentación necesaria para avalar un cambio toponímico de esta magnitud”, recoge, criticando no solo el cambio del acento sino la incorporación del topónimo en castellano como nombre oficial: "No hay ningún fundamento histórico ni lingüístico que justifique la forma en castellano y la denominación bilingüe", añaden, para resolver que no consideran justificado "modificar la forma valenciana del topónimo". En la misma línea, señalan que la normativa ortográfica marca que la representación escrita debe seguir las reglas ortográficas generales de la lengua, y que el topónimo se debe tratar como cualquier otra unidad léxica análoga.
Sin ningún elemento que justifique los cambios
Así, en un comunicado, el ente explica que el informe ha sido elaborado por la Sección de Onomástica, ofreciendo un "análisis exhaustivo del nombre de la principal ciudad valenciana, atendiendo a criterios lingüísticos e históricos". "De la aplicación y estudio de estos criterios se desprende que la denominación correcta es València, con acento grave, ya que se ajusta de manera coherente a la etimología, a la tradición escrita y al corpus normativo vigente, y que no existen motivos de peso suficientes para modificarla a favor de la propuesta Valéncia". Las conclusiones de la AVL hacen referencia también a la etimología del topónimo: "Proviene de valěntǐa, ‘fortaleza’, con e breve latina", motivo por el cual el nombre de la ciudad no se puede "tratar de manera aislada, sino que debe hacerse teniendo en cuenta la evolución y la forma actual de las palabras formadas con el mismo sufijo. Ante los argumentos de PP y Vox de que se tiene que cambiar el acento ya que la pronunciación habitual en valenciano es con e cerrada, los académicos resuelven que por "razones de coherencia ortográfica, etimológicas y de tradición escrita consolidada, la grafía que se propone para el topónimo es con acento gráfico grave".
