Kim Jong-un ha modificado la Constitución de Corea del Norte para que las fuerzas armadas del país estén obligadas a lanzar un ataque nuclear de represalia en caso de que el dictador sea asesinado. Según diversas informaciones, esta reforma habría sido motivada por la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, y de varios de sus principales asesores durante la fase inicial de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Teherán. Kim Jong-un, según recoge el Daily Mail, habría quedado muy preocupado después de ver la facilidad con la que Estados Unidos e Israel eliminaron Khomeini en el primer día de los ataques conjuntos contra Irán. De acuerdo con el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur (NIS), el cambio constitucional se aprobó durante la primera sesión de la XV Asamblea Popular Suprema, inaugurada en Pyongyang el 22 de marzo. Los cambios aprobados establecen de manera formal los mecanismos para activar una respuesta nuclear en caso de que Kim Jong-un muera o quede incapacitado para comandar las fuerzas armadas del país. El ataque de “decapitación” (asesinato del líder), formaliza procedimientos que ya existían en la ley nuclear de 2022, pero ahora los consolida en la constitución. Esto también envía un mensaje disuasorio claro a Estados Unidos y Corea del Sur de que eliminar al líder máximo norcoreano no les ahorraría represalias nucleares. Corea del Norte posee una de las doctrinas nucleares más agresivas del mundo, dado que garantiza una respuesta devastadora incluso si el liderazgo es eliminado al inicio de un conflicto.
La reforma introduce el marco legal que regula la respuesta nuclear del régimen en el caso de que Kim Jong-un muera o pierda la capacidad de dirigir el ejército norcoreano. De acuerdo con un informe del Servicio Nacional de Inteligencia surcoreano (NIS), en virtud del artículo 3 de la ley de política nuclear, Pyongyang activaría un ataque nuclear de represalia “automático e inmediato” si su sistema de mando y control nuclear fuera objeto de una agresión enemiga. Varios expertos interpretan esta decisión como una muestra de la inquietud creciente dentro del régimen después de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra la cúpula política y militar iraní.
‼️ 🇰🇵☢️ Corea del Norte ha modificado, según se informa, su constitución para autorizar una respuesta nuclear automática en caso de asesinato de Kim Jong Un. pic.twitter.com/zAXQdsEM3l
— Defense Intelligence (@DI313_) 10 de mayo de 2026
El Daily Mail recoge la opinión de analistas expertos como el profesor Andrei Lankov, especialista en Corea del Norte de la Universidad Kookmin de Seúl, quien considera que el régimen norcoreano habría examinado con mucha atención la ofensiva sobre Teherán y la habría entendido como una advertencia directa. Según explicó, el régimen norcoreano estaría especialmente inquieto por la rapidez y la precisión con que, según diversas informaciones, fueron neutralizados dirigentes militares y políticos iraníes durante los ataques. Es conocida la obsesión del líder norcoreano por su seguridad personal. Kim acostumbra a ir rodeado de un amplio dispositivo de escoltas y evita volar siempre que le es posible. En lugar de eso, se desplaza habitualmente con un tren privado fuertemente blindado y equipado con sofisticados sistemas de seguridad.
‼️🇰🇵 Corea del Norte modificó su constitución para fortalecer su doctrina nuclear, permitiendo al país lanzar un ataque nuclear automáticamente si el líder Kim Jong Un es asesinado o el mando y control es amenazado.
— War Radar (@War_Radar2) 10 de mayo de 2026
Fuente: KCNA. pic.twitter.com/xTyKw7Ujke
Los expertos también señalan que cualquier intento de atentar contra Kim sería, previsiblemente, mucho más complejo que las operaciones ejecutadas en Irán, dado el extremo aislamiento de Corea del Norte respecto del mundo exterior. Las fronteras del país continúan prácticamente cerradas, y el reducido número de diplomáticos extranjeros, cooperantes y empresarios autorizados a entrar está sometido a una vigilancia permanente y a severas restricciones de movimientos. El profesor Lankov señaló que los dirigentes norcoreanos también estarían preocupados por los avances en la tecnología de vigilancia por satélite, que podrían permitir rastrear movimientos militares o localizar altos cargos del régimen en caso de conflicto. Según el profesor Lankov, una eventual represalia norcoreana tendría probablemente a los Estados Unidos como principal objetivo, más que Corea del Sur, ya que considera que Seúl representa una amenaza limitada y con poca capacidad real de emprender un ataque unilateral contra el Norte.